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Históricamente las mujeres han redoblado esfuerzos para exigir respeto, reconocimiento y ser tratadas con los mismos derechos y condiciones que los hombres. Con el correr de las épocas se convirtió en lo que hoy conocemos como la lucha feminista; misma causa que Maritza González Palavecino, fiscal adjunto de Concepción y directora de la Asociación Nacional de Fiscales (ANF), enarbola al interior de la institución.

Una mujer destacada y respetada en su área, que conjuga el profesionalismo que le exige el cargo con la vida de madre, esposa, y como impulsora de la Secretaría de Género de la ANF.

Maritza nació y creció en Concepción. A los 17 años ingresó a estudiar Derecho a la Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc). Durante su etapa académica no estuvo sola, con cariño recuerda que la acompañó su hijo. Quedó embarazada en primer año de universidad.

Entre duros cuestionamientos siguió con sus estudios adelante. El hecho de convertirse en madre soltera no sería impedimento para cumplir cada uno de sus objetivos. Por ello, al mirar en retrospectiva, Maritza evocó un suceso que le ocurrió en una clase y que la marcó.

"Tengo en mi memoria un primer certamen donde tuve la nota más alta. Entonces, una vez que me entregaron el resultado, un compañero se me acercó y me dijo: 'Yo pensé que eras tonta, nunca pensé que fueras tan inteligente'. Yo le dije ¿por qué me estas diciendo esto? y él me dijo: 'Porque estás embarazada'. Le respondí, tú asocias una mujer embarazada a que es tonta. Mi opción fue optar por la vida y porque yo quería tener a mi hijo. Pasaron los años y fui la primera en titularme y él... Desconozco cuándo se tituló, si es que se tituló", comentó.

Para Maritza y para muchas, el patriarcado condiciona la vida de las mujeres. En este sentido, la Fiscal señaló que "la relación que tienen los hombres es que si una mujer se embaraza fuera de tiempo, porque es como si tuvieses que seguir una línea de tiempo, está super marcado. O sea, que las mujeres no podemos hacer más de una cosa".

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La Directora -ad honorem- de la ANF comenzó su carrera en la Defensoría Penal Pública como alumna en práctica. Según precisó, tuvo "grandes mentores" que la apoyaron en su crecimiento profesional. "No sentí estar con abogados que miraban a una pobre alumna en práctica, sino que miraban a una colega y me exigían como una colega", expresó.

Después de titulada comenzó su primer trabajo en Coronel. Un desafío para ella, al considerar los recurrentes episodios de violencia en la comuna, "pero confiaron en mí a pesar de mi edad, porque yo empecé muy joven, con 23 años", destacó.

"Comencé a trabajar como Defensora, a visitar las cárceles de la Región. Eso significaba conversar con todos los presos y no tenía un gendarme al lado cuando conversaba con ellos. Tuve que ganarme el respeto de esas personas. Por eso agradezco esa oportunidad, que me sirvió para ver el otro lado de la moneda", añadió.

Desafío en el Ministerio Público

Cuando arribó a la Fiscalía, Maritza reconoce que fue un proceso bastante duro, al ser un organismo liderado por hombres. Con dedicación y profesionalismo forjó su carácter. "Costó mucho tiempo para que me validaran, porque a un hombre no le pasa eso. Los hombres no se tienen que validar. Yo siento que cada cargo y cada paso que doy me tengo que validar y revalidar. En este caso no solamente en el tema de las instituciones sino, incluso, en el tema de los conocimientos", sostuvo.

Aunque si se trata de conocimientos, Maritza tiene un holgado listado de certificaciones y postítulos. Toda su vida se ha considerado una persona estudiosa. "Hasta el día de hoy hago magísteres; diplomados; cursos que a lo mejor otros no hacen. Lo hago a costa, tanto de mi dinero como de mi vida familiar, porque eso también quita tiempo. Tampoco espero que mi institución me entregue tiempo para aquello, porque no puedo justificar no concurrir a algún tipo de trabajo porque tengo que estar estudiando", explicó.

Así las cosas, la resiliencia forma parte esencial de ella. Además, aseguró que ha tenido la fortuna de encontrarse con personas que le aportan de manera positiva a su vida laboral y personal.

Desde su experiencia, entregó un mensaje a las mujeres que puedan estar pasando una situación similar a la de ella.

"Logré salir adelante y ese es el orgullo más grande que tengo. Esto es un mensaje para todas las mujeres que se encuentran en una posición desmejorada al día de hoy, que les dicen que no lo van a lograr. A mí muchas personas me dijeron que no lo iba a lograr, profesores, amigos y gente que me lo decía y ni siquiera teníamos cercanía (...) Solo querían tirarme los ánimos para abajo, no sé por qué. Yo soy bien creyente y gracias a Dios pude. Me siento orgullosa de mí y de mi hijo, que hoy ya está en la universidad y sacó uno de los mejores puntajes", manifestó.

Impulso a la Secretaría de Género de la ANF

La Asociación Nacional de Fiscales se fundó el 23 de marzo de 2007 y agrupa a los fiscales adjuntos del país. Según el gremio, existe una asociatividad cercana al 90% de persecutores, de ellos, 470 son hombres y 237 mujeres.

Una realidad que llevó a Maritza González Palavecino a impulsar, junto a una decena de fiscalas, la Secretaría de Género dentro de la Asociación. Proyecto que se concretó el pasado 11 de abril de 2022.

"La Asociación Nacional de Fiscales cumplió 15 años, pero no estamos reconocidos como un sindicato, no tenemos fuero. Es decir, no tengo horas gremiales, entonces utilizo las noches y los fines de semana para poder trabajar, no así la asociación de funcionarios; ellos sí tienen tiempos protegidos y tienen horas para hacer sus reuniones", explicó la Fiscal.

Es por ello que decidió plantear un proyecto en 2020 para crear una Secretaría de Género, el cual se evaluó en un consejo. En ese momento, la fiscal adjunto tuvo que explicar que la idea no abarcaba solo a las mujeres, sino que también a los hombres.

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González recalcó que el Ministerio Público está muy atrasado en esta temática y la Secretaría de Género viene a apoyar, difundir y capacitar. Pero también, resaltó, ayudar a las fiscalas y fiscales como a las víctimas para plantear la igualdad ante la ley y realizar investigaciones con enfoque de género.

"No es lo mismo investigar un femicidio con la mirada de un homicidio, que investigar un femicidio con enfoque de género; eso es a lo que tenemos que apuntar", señaló.

Para Maritza esto es un gran triunfo, porque en 15 años nunca se había planteado un proyecto de dichas características.

Maritza González, fiscal adjunto de Concepción en su oficina.
Maritza González, fiscal adjunto de Concepción en su oficina.

Juzgar con enfoque de género

Las sentencias con enfoque de género existen. Desde el 2016 el Poder Judicial resuelve en esta línea, pero no se aplican en todos los casos. Así surgió el mediático Artículo 14 propuesto en la Comisión de Sistemas de Justicia de la Convención Constitucional referido a Paridad y Perspectiva de Género, el que sostiene que "los tribunales, cualquiera sea su competencia, deben resolver con enfoque de género".

Para la Directora de la Asociación Nacional de Fiscales no se necesita una ley para hacerlo, pero la propuesta de la CC representa "una ganancia muy buena, porque eso significa que todos los jueces de Chile tendrán que capacitarse para poder hacerlo. Significa que las sentencias van a tener un enfoque de género cuando se requiera", dijo.

Mujer y fiscal feminista

Una mujer y una profesional feminista, así se considera Maritza. De acuerdo con sus palabras, busca la igualdad de derechos y condiciones entre hombres y mujeres. Por otra parte, tiene una opinión muy categórica sobre el aborto, debe legalizarse. "Pienso que el aborto tiene que estar permitido en Chile y tiene que estar regulado, no creo que vaya a haber una fila, ni que se vaya a transformar en un circo", sostuvo.

"Quienes regulan las leyes en su mayoría son los hombres y el trauma para una mujer solo al decidir portar un bebé es tremendo. Ellos no tienen idea lo que significa. Yo tenía 17 años cuando quedé embarazada, nunca quise abortar. Me plantearon la posibilidad y el solo hecho que lo hicieran fue un dolor que no te lo puedo explicar, pero eso no lo va a entender un hombre jamás en la vida", arguyó.

González Palavecino precisó que si el aborto estuviera legalizado sería regulado, las mujeres podrían hacerlo sin miedo a las críticas y con el resguardo necesario para cuidar de su salud.

Su mensaje final es de total sororidad. "No están solas, busquen ayuda. Busquen con quién hablar, porque siempre hay alguien que las pueda derivar al lugar y con la persona que corresponde. Se puede salir adelante. Yo de la nada lo hice. Nadie creyó que una chica de 17 años, con una guagua en brazos, iba a titularse de abogada, y menos, que un día iba a ser fiscal luchando por los derechos de las mujeres. Hay que empezar entre nosotras a apoyarnos y no a perjudicarnos", cerró.

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