Cerrar...

El fin de ciclo de La Norma del Barrio en Concepción

Por | 2026-03-12T18:31:02

La Norma del Barrio cerró a mediados de febrero, igual como lo hizo el año anterior, por las vacaciones de su fiel público, el personal de la Universidad de Concepción (UdeC), sin el que disminuyen considerablemente sus ingresos. Aunque planeaba reencontrarse con los comensales en marzo, un “cambio de switch” del dueño, Juan Domingo de la Sotta, lo devolverá a Santiago, por lo que busca vender la querida marca, el local y, lo más importante, el recetario.

Están cumpliendo dos años en Edmundo Larenas 346, nacidos como una versión más económica y al paso de otras aventuras gastronómicas del empresario, quien llegó a la ciudad el 2018. “Los negocios que he puesto en Concepción no son pocos. Y La Norma me encantó, fue el que escogió finalmente la gente. Abrió una comunidad muy orgánica, con comida de mar y una oferta muy definida“, señaló a SABES.

Un proyecto que conquistó

Y es que los sanguchitos de pescado en marraqueta, el chupito playero, el ceviche y las ostras, entre otros delicias, se convirtieron en clásicos instantáneos. “Como si la gente la tuviera en la retina como un negocio antiguo”, a pesar de su juventud.

“Logró llegar de una forma muy directa a la gente y fíjate que dentro de los negocios que tuve, fue el primero que me generó una utilidad para recuperar la inversión de infraestructura que habíamos hecho. Eso no me había pasado con ninguno”, agregó.

Es gracias, en gran parte, a los profesores, académicos, administrativos y empleados de la UdeC que encontraron un oasis de comida ni tan rápida, ni tan lenta. Casera. Rica, pero no excesivamente cara o elaborada. Y la atención era cercana, porque el plato lo servía directamente el o la chef de turno dentro del estrecho personal. Por su barra pasaron preparaciones tradicionales de pescados y mariscos, y también recibieron al Carnaval de Rolando Ortega, hoy establecido en el centro.

La Norma en venta

Pero el proyecto de Juan cambió el año pasado, “yo me fui a Concepción por amor, no llego buscando trabajo”, así que el término de una relación también dejó en el aire el futuro del negocio. Cuando viajó a Santiago durante las vacaciones “hago el cambio de switch“, mencionó. Allá tiene hijos, familia, amigos, la productora, una vida a la que volverá en mayo. Ya está decidido.

Aunque no significa el fin de La Norma del Barrio, “uno de los planes es vender, que alguien pueda continuar con la marca en Concepción. Es un negocio escalable, el costo de operación es bajo. O sea, es un negocio entretenido, hicimos un estilo distinto.

Y La Norma se vende con todo, “con sus recetas, sus muebles, sus ollas, sartenes, platos, toda la instalación, la patente comercial de expendio de comida al paso, la resolución sanitaria. Se vende con todo lo que está adentro, es llegar y operar”, detalló De la Sotta. Así como hace un año se refirió la quiebra de La Ostrería con este medio, no tuvo reparos en indicar que la venta le permitirá pagarle los finiquitos a los tres trabajadores del local.

Last dance

Aun hay tiempo para comer en La Norma, dentro de dos semanas, a fines de marzo, volverá a abrir la cortina para regalonear a sus clientes. “Deberíamos abrir hasta… Yo me quedo en Concepción hasta la última semana de abril. La primera semana tengo que venirme a Santiago. Ese es el tiempo que me he puesto para vender”, cerró.

Revisa aquí más noticias de Chile. Síguenos en Facebook para estar al tanto del día a día y también en nuestro Instagram para ver fotografías, datos y contingencia nacional e internacional.