En un escenario marcado por el cambio climático y los desafíos medioambientales, la ciencia y la investigación se han vuelto claves para avanzar hacia un desarrollo sostenible. En ese contexto, ARAUCO ha asumido un compromiso activo con la sustentabilidad, apostando por la innovación como eje estratégico de su operación. Una de sus principales apuestas es Bioforest, su centro de excelencia en investigación.
Con 35 años de trayectoria, Bioforest se ha consolidado como un referente en investigación y desarrollo científico aplicado al sector forestal e industrial. Desde sus inicios, el centro ha impulsado estudios y proyectos enfocados en flora y fauna al interior de los bosques, con el objetivo de generar soluciones sustentables que permitan enfrentar los desafíos ambientales de largo plazo.
La meta medioambiental de ARAUCO
Las investigaciones que se desarrollan en Bioforest están directamente alineadas con las metas medioambientales que ARAUCO se ha planteado para los próximos años. Entre ellas, destaca el fortalecimiento de la resiliencia de las plantaciones frente al cambio climático, permitiendo que sigan creciendo pese a condiciones cada vez más adversas. A esto se suma el trabajo para mitigar riesgos industriales y mejorar la sostenibilidad de las operaciones.
Uno de los desarrollos más relevantes impulsados desde este centro tiene relación con el uso de efluentes tratados para el riego, una innovación científica desarrollada en conjunto con universidades. Esta iniciativa no solo optimiza los procesos productivos, sino que también permite apoyar a comunidades que no cuentan con acceso regular al agua, facilitando el riego de sus plantaciones y aportando a una gestión más eficiente del recurso hídrico.
El equipo y configuración de áreas
Actualmente, cerca de 120 personas trabajan en Bioforest, distribuidas entre laboratorios, viveros e invernaderos. El centro cuenta con tres grandes áreas de laboratorio, el de Maderas y Paneles, enfocado en productos derivados de la madera, el laboratorio industrial de celulosa, dedicado a la producción de celulosa y sus derivados; y el laboratorio de biotecnología, donde se desarrollan todos los avances vinculados al ámbito forestal y a la innovación genética.
Mirando hacia el futuro, Bioforest enfrenta importantes desafíos, como el compromiso de ARAUCO de alcanzar la meta de cero residuos al año 2030. Además, la compañía mantiene conversaciones con académicos de distintas universidades del país para avanzar hacia un modelo de colaboración más robusto en áreas clave como cambio climático, ciclo del carbono, agua y biodiversidad.
Desde su origen, Bioforest nació con la idea de generar investigación propia, apostando por un trabajo colaborativo con universidades y centros tecnológicos, tanto nacionales como internacionales. Un enfoque que hoy se traduce en proyectos concretos orientados a enfrentar la crisis climática y a fortalecer la sustentabilidad del negocio forestal desde la ciencia, la innovación y el territorio.
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