Cerrar...

Impacto directo: 8 de cada 10 conductores no podrán realizar viajes por aplicaciones en Biobío y Ñuble por nueva ley

Un complicado escenario enfrentan los conductores de aplicaciones en las regiones del Biobío y Ñuble, producto de la nueva Ley de Empresas de Aplicaciones de Transporte (Ley EAT).

De acuerdo con un estudio del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, liderado por el académico David Bravo, la entrada en vigencia de la Ley provocaría que más del 80% de los conductores activos en la zona no puedan seguir haciéndolo.

Lo anterior, implica que 9.850 personas que actualmente prestan servicios en la región quedarían inhabilitadas para seguir generando ingresos mediante estas plataformas. Esta exclusión se debe a los nuevos requisitos técnicos del vehículo como la cilindrada mínima y la antigüedad del automóvil y, especialmente, a la exigencia de licencia de conducir profesional.

El estudio reveló que a nivel nacional, más de 134 mil personas se desempeñaron como conductores de aplicaciones en octubre de 2025, el número más alto registrado históricamente. Además, el informe destaca la importancia económica de esta labor, que registra ingresos por hora promedio de casi 3 veces el ingreso mínimo por hora trabajada.

El director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, David Bravo, manifestó su preocupación por el efecto local de la medida y señaló que “casi diez mil conductores que quedarían fuera por las exigencias del reglamento. Esta es una fuente de ingresos relevante y una opción laboral flexible que hoy es vital para muchos hogares de la zona y para las cifras de empleo del país”.

Asimismo, el académico enfatizó los problemas de implementación de la ley, explicando que la normativa exige que los conductores se inscriban en un registro en los primeros seis meses de vigencia de la ley pero luego este registro se congela por 18 meses. Bravo advirtió que, dada la alta rotación natural de este mercado, el cierre del registro restringirá enormemente el número de conductores disponibles, lo que no solo aumentará los tiempos de espera para los 3,5 millones de pasajeros que usan este servicio en un mes, sino que dejará a miles de personas sin su fuente de ingreso.

Cabe destacar que el estudio fue realizado por el Centro UC en base a datos provistos por Uber, combinados con la Encuesta UC sobre plataformas de movilidad y datos de la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas, analizando toda la información bajo estricto secreto estadístico.

Síguenos en Facebook para más informaciones.