Cerrar...

Un sueño de la casa propia destrozado: Familia penquista denuncia reiterados rebalses de aguas servidas en su departamento

Por | 2025-11-24T08:34:59

Una desgarradora situación enfrenta una familia penquista, a raíz de reiterados rebalses de aguas servidas en su departamento ubicado en el sector de Lomas de San Andrés de Concepción.

Se trata de la familia de Leandro Núñez, quien vive junto a su esposa e hijo de un año. En múltiples ocasiones, su hogar se ha inundado con excrementos y agua contaminada, causando daños materiales y un grave perjuicio a la salud de los tres habitantes.

SABES conversó con el afectado, quién narró el calvario que han atravesado durante los últimos meses. “El departamento lo compramos en julio de 2024, y desde junio de este año se empezó a rebasar el baño secundario, el cual no ocupamos nunca porque usamos el principal”, partió contando.

“El 7 de junio se subió por primera vez, rebalsándose con aguas servidas y excrementos. Se me inundó el departamento completo. Los 70 metros cuadrados llenos de caca. Lo que me dijeron esa vez fue que vecinos habían arrojado elementos prohibidos por sus WC, y que eso había causado el problema”, sostuvo.

Aquel diagnóstico fue entregado por la inmobiliaria a cargo del proyecto, Pocuro. Tras esto, Núñez, su esposa y trabajadores de la empresa limpiaron y desinfectaron el inmueble, asumiendo las pérdidas de aparatos electrónicos. “De momento no nos han dado nada de lo que dimos de baja. Compramos un par de cosas de segunda mano por nuestros medios, como lavadora de ropa solamente”.

El inicio de una serie de rebalses

Lo ocurrido el 7 de junio no quedó en una desafortunada ocurrencia, sino que se transformaría en el primer capítulo de una serie de rebalses.

El próximo sucedió al día siguiente, y “lo que no se mojó el sábado, se terminó por mojar el domingo”. La explicación fue la misma: Pocuro apuntó al uso indebido de los baños por parte de otros vecinos, lo cual causó un tapón en las cañerías.

Ante esto, llegó la primera medida para intentar solucionar el problema. La inmobiliaria envió a una empresa para que realizaran una limpieza en el sistema, para destapar las cañerías. “Pero lo raro es que fueron y no encontraron nada. Metieron unos cables de acero en las cañerías y no había nada. Posterior a esto, ya entramos a un proceso en que la constructora me decía de que no era responsabilidad de ellos. Le echaban la culpa a la administración por no hacer limpieza y mantención de los ductos”, indicó Núñez.

Pasó un mes sin incidentes, hasta que el 14 de agosto volvió a pasar lo mismo. Un nuevo rebalse inundó el departamento por completo, dejando desechos humanos y agua contaminada en todo el inmueble. “Me hizo ruido que hace dos meses hicieron una limpieza, y me habían dicho que se hacían cada seis a ocho meses. Así que ahí decidí mandar correos a la constructora y a la administración, porque quería una respuesta concreta de lo que estaba pasando”, dijo.

Dos meses de tranquilidad y tres días de angustia

Desde el 14 de agosto, la familia de Leandro Núñez gozó de tranquilidad, libres del drama que los acomplejó previamente. Sin embargo, el viernes 31 de octubre comenzó la saga que terminaría por colmar su paciencia.

Durante el día de Halloween, registró el cuarto y quinto rebalse. El sábado 1 de noviembre llegó el sexto, séptimo y octavo, y el domingo 2 de noviembre ocurrió el noveno y el décimo.

“Con la mier… hasta el cuello”, llamó a la gerente de post venta de Pocuro. Según lo relatado por Núñez, la ejecutiva le señaló que “como empresa constructora, asumimos toda la responsabilidad. Fue un error de construcción de los ductos, que están en el piso -1”. Esta fue la explicación oficial que recibió, en la que se argumentó que la instalación no tenía la pendiente suficiente, causando que su departamento de primer piso se viera afectado.

Como solución temporal, un equipo de la inmobiliaria acudió al hogar e instaló tapas en las salidas del WC, lavamanos y ducha del baño secundario. Sin embargo, aquello generó otro problema: el rebalse de aguas servidas se traspasó al siguiente piso. El baño ubicado directamente sobre el suyo se subió, causando el mismo tipo de drama para su vecina de arriba.

Una “solución definitiva” que no funcionó

El siguiente esfuerzo por contener la situación fue rehacer las cañerías del departamento. Con esto, el objetivo era reforzar e independizar el sistema del hogar. Aunque la medida entregó un poco de esperanza y tranquilidad, poco importaba a tal altura, pues la familia ya había abandonado el lugar para quedarse en casas de familiares o en hoteles.

Tal decisión se tomó debido al riesgo sanitario y estrés que enfrentaban, que provocaron un episodio de psoriasis en la esposa de Núñez, dermatitis en su hijo y distintos cuadros de alergia en su propio cuerpo. Con todo este historial, la exigencia de la familia es ser reubicados a un departamento distinto, junto a alguna ayuda económica para reponer los bienes perdidos durante estos meses.

“Ya se nos fue esa magia de la primera propiedad, del departamento bonito. Ya no queremos estar habitando ese lugar. Vemos dos opciones: que nos reubiquen inmediatamente o que nos devuelvan los 15 meses del crédito hipotecario para buscar una opción propia. No queremos sacarles plata ni pedimos indemnización por daño moral, solo queremos vivir en paz”, cerró Leandro Núñez.

Respuesta de Inmobiliaria Pocuro

El gerente general de Pocuro, Jorge Guardia, emitió un escueto comunicado de prensa donde se declaran al tanto de la situación y que están “trabajando activamente en solucionar los problemas de postventa denunciados”.

“Los aspectos detectados ya fueron abordados, pero debemos aclarar que también se han observado factores relacionados con el mal uso de la red de aguas servidas, algo que ocurre en muchos edificios del país”, explicó la compañía.

Esto va en línea de lo relatado por Núñez, quien detalló que en más de una ocasión, desde Pocuro le afirmaron que desechos indebidos como toallitas húmedas u otros elementos sólidos provocan tapones en el sistema.

“La empresa mantiene conversaciones con la persona afectada, para solucionar aquellos problemas que puedan ser responsabilidad de Pocuro, como parte de nuestro compromiso de siempre atender los requerimientos de nuestros clientes”, cerró la inmobiliaria.

Así las cosas, la familia de Leandro Núñez se mantiene en la incertidumbre para retomar el sueño de la casa propia digna.

Revisa aquí más noticias de la Región del Biobío. Síguenos en Facebook e Instagram para ver fotografías con datos de contingencia nacional y del Gran Concepción.