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Catalina Cano Betancur falleció en 1918 y heredó su fortuna a la Iglesia de Concepción. Hoy Corporación Aldea Rural y Museo Casa Cano continúa su trabajo social y cultural con especial énfasis en las zonas rurales.

Hace diez años el pueblo de Rere solo era conocido por los habitantes de Yumbel o por un grupo reducido de visitantes que, especialmente en época estival, se aventuraban a conocer sus obras patrimoniales.

Ellas siguen dando cuenta del pasado glorioso que lo situó antaño como uno de los lugares más importantes de Chile. Hoy, la realidad es muy distinta. El poblado ha alcanzado renombre a nivel de región, existen varias publicaciones en la red sobre su valioso legado, cuenta con un remodelado museo y ha despertado el interés de una mayor cantidad de turistas.

La responsable de aumentar el valor patrimonial de Rere es, sin duda, la Corporación Aldea Rural, una entidad creada en 2008   por una agrupación de empresarios para el rescate del patrimonio y las tradiciones rurales. En el año 2011 se adjudicó un proyecto financiado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes para restaurar la antigua Casa Cano, emplazada en el centro del pueblo y propiedad de una de las familias más acaudaladas de la región y que legó su fortuna a la Iglesia para “la mantención del cristianismo y la cultura en Rere”. La remodelación de su fachada, de sus amplias habitaciones y jardines exteriores, no sólo hizo que el pueblo reviviera su noble pasado, sino que les devolvió a sus habitantes la esperanza de un futuro promisorio.

¿Quién era Catalina Cano Betancur?

Doña Catalina Cano Betancur perteneció a una de las familias más tradicionales y reconocidas de Rere.

Hija de don José Manuel Cano y Catalina Betancur fueron los dueños de la Casa Cano y tuvieron cinco hijos:

  • Catalina
  • María Luisa
  • José Eulogio
  • Santiago
  • Manuel

El matrimonio Cano Betancur fue el iniciador del proyecto y construcción del Campanario de Rere, inaugurado en mayo de 1923, que hoy cobija a las campanas de oro de 1720 declaradas Monumento Nacional en Abril de 2012.

Doña Catalina Cano Betancur fue un ejemplo de la mujer fuerte descrita en los Libros Santos, pues formó un hogar ennoblecido por la virtud. Ella animaba la fe de los suyos y les daba ejemplo de sacrificio en pro de la Religión. Fruto de esto, la familia Cano Betancur realizó numerosas obras sociales, las que llegaron a oídos del Sumo Pontífice en Roma, a través del arzobispado de Concepción.

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El 10 de septiembre de 1947 Catalina Cano Betancur recibió la condecoración Pro Ecclesia et Pontifice extendida por el Papa Pío XII y firmada por su secretario, Juan Bautista Montini, quien posteriormente se convertiría en el Papa Pablo VI. Dicha condecoración consistió en un diploma y una medalla que hoy están bajo el cuidado de un familiar.

Es importante destacar que a la muerte de sus padres, los cinco herederos continuaron con la labor de sus progenitores, otorgando donaciones en dinero y propiedades a campesinos, instituciones de beneficencia y al Arzobispado de Concepción.

José Eulogio, uno de los hijos del matrimonio Cano Betancur, decidió dedicar su vida a Dios y hacerse sacerdote. Santiago, otro de los hijos, fue el primer alcalde de la Municipalidad San Luis Gonzaga de Rere. Catalino Cano Betancur falleció sin descendencia y donó parte de su fortuna a la Iglesia y su legado, patrimonio social y cultural es resguardado por la Corporación Aldea Rural y la Sociedad Benefactora Casa Cano que preside Hansel Silva Vásquez.

Corporación Aldea Rural

Hansel Silva Vásquez es el Director Ejecutivo de la Corporación Educacional Aldea Rural. Silva es Periodista de la Universidad San Sebastián, posee un Master en Comunicación y Negocios de la Universidad del Desarrollo y actualmente cursa un Máster en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural en la Universidad  de Los Andes.

El profesional, recibió innumerables reconocimientos como el otorgado en junio de este año  por la  Cámara de Comercio de Concepción por su aporte a la “Reconstrucción Patrimonial del Biobío” y es autor de innumerables libros y publicaciones sobre la historia del pueblo de Rere y la promoción de la educación de los niños de zonas rurales.

La Corporación Aldea Rural financia sus actividades gracias a la Ley de Donaciones Culturales y a los aporte de empresas privadas y se dedica a recuperar, impulsar, preservar y difundir obras u otras actividades culturales mediante la restauración y conservación del patrimonio, investigaciones, publicaciones y exposiciones fijas e itinerantes. Además, otorga becas estudiantiles a jóvenes de áreas rurales, como una manera de incentivarlos y apoyarlos en su formación profesional.  Junto a esto mantiene convenios de cooperación y trabajo en conjunto con municipios desde Santiago a Chiloé y Fundaciones internacionales en Latinoamérica.

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En el año 2016 la Cámara de Comercio de Concepción premio a la Corporación por su aporte a la reconstrucción patrimonial del Biobío.  Y en Agosto del año 2017, la Fundación Proyecta Memoria y el Gobierno Regional del Biobío otorgo el Premio AMA a la organización por su aporte a mantener vivo el patrimonio  regional. A su vez se encuentra impulsando el Museo de la  Memoria del 27-F en la localidad costera de Coliumo, Tomé. Actualmente a través del Museo Cano de Rere es miembro de la Asociación de Museos Privados de Chile, que  es parte del registro de Museos de la DIBAM.

En año 2020 impulsa el Proyecto “Lázaro” destinado a recaudar fondos vía Ley de Donaciones Culturales para la preservación del Parque Pedro del Rio Zañartu de Concepción. También y junto al Archivo Histórico de Concepción se han editado libros de interés patrimonial como “Santuario de San Sebastián de Yumbel” y Museo Casa Cano de Rere con gran éxito.

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