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De profesión enfermera, Sara Cepeda cuenta que su vida siempre estuvo ligada al comercio en el centro de Concepción. Pero en un principio se decidió por el área de la salud. Sin embargo, sólo lo ejerció por un año. “Luego quedé embarazada, y en ese momento lo conversamos con mi esposo e instalar un negocio surgió como la mejor opción”, relata la Presidenta de la Cámara de Comercio de Concepción.

“Siempre estuve en los cargos directivos, fui secretaria, vicepresidenta y no quería asumir la presidencia, siempre decía – yo paso-, y el año pasado antes de la crisis social estaba de presidente Arturo Della Torre, donde fue un año muy pesado y él tuvo algunas dificultades en pleno estallido, él tuvo algunas agresiones y algunas amenazas y tuvo que renunciar” comenta Sara Cepeda, lo que fue el inicio de la participación más visible dentro de la cámara.

“Previo a esto, yo asumí la vocería de la cámara y ahí me dijeron que por estatuto tenía que asumir yo, y que no había tiempo. Yo estaba un poco reacia sobre todo por los tiempos que estábamos viviendo y ahí me dijeron que, si no asumía, no podía hacerlo nadie y -vamos a tener que llamar a una asamblea extraordinaria, lo que va a significar de 6 a 7 meses más-. Con esta realidad lo conversé con mi familia primero, y me apoyaron, ya con esto asumí la presidencia”, relató.

“A mí me gusta Concepción, lo trato de cuidar, yo nací acá y me crié, también conformé mi familia acá y estoy agradecida, porque todo lo que tengo me lo ha dado la ciudad de Concepción y sobre todo el comercio. Y debido a esto yo quise asumir este cargo, sobre todo este año que ha sido muy pesado y también un desafío, porque realmente ha sido agotador” afirma Sara.

Cepeda no sólo lidera la Cámara de Comercio de Concepción. También se mantiene activa en su negocio, donde divide los tiempos entre el cargo, el negocio y lo más importante: su familia.

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De la salud al Comercio

“Mi familia es toda comerciante y cuando uno es joven tiene metas y a mí me fascinaba el área de la salud, y bueno me casé, quedé embarazada y ahí tuve mi primer obstáculo, porque tenía que volver a trabajar y no quería dejar a mi hija sola con una nana, no quería dejar de amamantar y esta fue la causa principal”, cuenta Sara.  

“Siempre fui hiperactiva y siempre como que trabajaba en hartas cosas, tuve algunos problemas en el embarazo y dije voy a hacer un curso de algo para entretenerme porque o si no me voy a aburrir, y empecé a hacer un curso de peluquería, y cuando terminó lo dejé ahí porque yo lo estaba haciendo por hobbie, no lo estaba haciendo por una carrera, después cuando ya nació mi hija y tuve mi prenatal, luego tenía que incorporarme a trabajar, y ahí dije no, no quiero volver”, contó Cepeda.

Fue una decisión en familia, comenta Sara, lo que representó un giro en su desarrollo profesional, y del cual no se arrepiente. “Conversé con mi esposo y él me apoyó al 100%. Teníamos ahorros así que dijimos invirtámoslo, pero no en una peluquería porque no me gustaba mucho meter las manos. Pero si me gustaba enseñar, y así salió la idea de trabajar en una distribuidora que venda artículos de peluquería, de ahí no me salí más” expuso Sara.

Mujer hiperactiva

“Se trabaja más, las jornadas son mucho más largas, pero yo me podía acomodar, siempre he sido súper hiperactiva, de hecho, fui presidenta de curso de mis dos hijas y también fui presidenta del centro general de padres y ya estaba en la directiva de la Cámara de Comercio”, cuenta Sara.

“Como verás multifacética para todos lados y trataba de cumplir en todos lados, mis hijas estudiaron en el Colegio Bautista, porque yo soy evangélica y mi familia igual. Entonces el ambiente era familiar. Me sentía acogida. Iba de mi trabajo al colegio que estaba en el centro, luego volvía al local y después estaba en la Cámara de Comercio”, recuerda Cepeda.

"No siento deuda pendiente por no ejercer enfermería, porque me gustÓ el comercio", reflexiona. "Aunque hasta el día de hoy mi papá me lo saca en cara", sonríe la presidenta.

“Me gustó más el contacto con la gente y el interactuar, porque la parte que más me gusta de esta empresa que tenemos con mi marido, es la atención al cliente, a mí me gusta atender y lo paso súper bien con mis clientes que tengo hace 25 años”, asegura Sara Cepeda.

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Experiencia como mujer

“Yo doy gracias a Dios, porque yo no te puedo contar una experiencia negativa o de discriminación por ser mujer, al contrario. Yo he viajado al extranjero, tengo reuniones y todo, y jamás he tenido problemas, tampoco con mi compañero que me digan tu marido te cela, no tampoco porque hay una confianza” afirma Sara Cepeda ante la consulta de alguna experiencia negativa por ser mujer dentro del comercio.

“Quizás por el rubro mío, que es el de belleza no recuerdo que haya tenido algún problema, ninguno, ni discriminación por ser mujer. Inclusive en la directiva de la Cámara de Comercio tampoco, será que también en el directorio siempre existieron mujeres y en general nos llevamos súper bien", agregó Cepeda.

“Estamos en un buen camino, tengo dos hijas y me gustaría que jamás fueran discriminadas porque son mujeres” asegura la dirigente frente a la equidad que se busca en la participación activa de la mujer. “Siempre he dicho que tanto los hombres como las mujeres tienen los mismos derechos y no puede haber uno por sobre el otro. Y que la familia es la base fundamental de la ciudadanía”, afirma Sara.

Sara y el núcleo

La importancia de la familia para el desarrollo y fortalecimiento del carácter, es lo que ha prevalecido en la vida de Sara Cepeda. “Mi familia es cristiana y la de mi esposo también, mis hermanos también han formado sus familias con base cristiana. Ambas familias se conocen y con mi esposo nos conocimos en la iglesia, con eso te digo todo”.

“Tengo una hija de 25 años terminando derecho y la más pequeña de 21 que estudia psicología, y tenemos un núcleo familiar fuerte por ambos lados, tanto como por papá como por el mío, nos llevamos súper bien. Yo, por ejemplo, adoro a mi suegra y a mi suegro igual, mi mamá es muy amiga de mi suegra, las dos tienen carácter y libertades. Yo creo que todo eso se transmite de generación en generación, ya que mis hijas son súper independientes también”, cuenta Sara, a la vez que se siente afortunada porque no todas lo tienen.

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La crisis social

“Para los que estuvimos en el centro mismo, la verdad es que no se lo doy a nadie, porque el nivel de violencia y de delincuencia que nosotros vivimos, había que estar ahí para verlo. A nosotros no nos vinieron a contar el cuento de que iban a protestar y que iban a hacer manifestaciones, no. Nosotros veíamos como trataban de entrar a las galerías e incluso cómo ponían escaleras para poder romper los vidrios”, asegura Sara Cepeda.

“Tener que salir arrancando de las galerías comerciales porque nos agarraban a piedrazos, y eso que somos comercio detallista. Entonces el nivel de violencia que nosotros vivimos fue altísimo. El mes más complejo fue noviembre, porque comenzaron los saqueos en los locales y ahí no había respeto ni por las mujeres y menos por los hombres”, recuerda la presidenta.

También fue positivo, cuenta Sara Cepeda, ya que como Cámara de Comercio creció mucho por la cantidad de comerciantes que se afiliaron. “Vieron que la Cámara de Comercio podía llegar a algunos acuerdos, sin pasar a llevar al otro o menoscabarlo, siempre a través del diálogo”, añadió.

El vicio del comercio ambulante

Para todas las personas que transitan por el centro de Concepción, no es sorpresa ver que está invadido de comercio ambulante. Frente a esto, el comercio detallista de Concepción enfrenta una competencia desleal. No sólo por la carga tributaria de estar formalizados sino por la seguridad y la salud.  

“Nosotros participamos en el Consejo de Seguridad Pública de la Municipalidad de Concepción y en la Mesa Táctica de la Gobernación. Hace unas semanas tuvimos reunión con el Contraalmirante Huber, que ya se retiró, pero antes de que se fuera nos reunimos", aseveró Cepeda.

"También nos reunimos con el nuevo General de Carabineros. Después de esto, si hemos visto mayor presencia policial, se solicitó que hubiese más operativos también. Si estamos al debe con salud, ya que para el retiro de los carros de alimentos por parte de carabineros debe hacerse acompañado del personal de la seremi de Salud, y no nos hemos reunido, y tampoco asisten a las reuniones”, agregó.

“Se sabe que hay cesantía y que la gente tiene que salir a las calles, pero mientras no existan voluntades de erradicar este comercio, no se va a avanzar. Hay una ordenanza municipal que multa a quienes compran en el comercio ilegal, pero se pierden en el juzgado”, relata Sara Cepeda.

“Aquí hay que sensibilizar a los diputados y senadores para que se preocupen de esto, que debiese ser un tema país y con sanciones más altas. Que pase de una mera multa a una falta, porque la gente no reacciona si no le tocas el bolsillo” afirma la presidenta.

Lo anterior, considerando que el comercio ambulante se ha triplicado, estos últimos años.

Las Galerías

Actualmente existen 54 galerías comerciales que se entrelazan y toman el centro de Concepción. Muchos de estos lugares fueron refugio de cines y en sí son patrimonio de una ciudad capital. Sin embargo, hoy vemos una ciudad sucia e insegura, donde no se puede transitar. Y donde los robos están a la orden del día.

Es tan compleja la situación que vive el comercio formalizado, que ya los ambulantes están entrando a las galerías. “Les enviamos las fotografías de esta situación a carabineros, pero lamentablemente como las galerías son privadas no pueden ingresar. Nosotros les decíamos tienen que estar antes, porque pueden incluso romper las vitrinas y el daño va a hacer peor”, asegura Sara Cepeda, presidenta de la Cámara de Comercio de Concepción.

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