Este lunes, el ministro de las Culturas, las Artes y el Espectáculo, Mauricio Rojas, presentó su renuncia al Presidente Sebastián Piñera, tras la intensa polémica formada en torno a sus declaraciones de 2015 respecto del Museo de la Memoria, al cual calificó como un “montaje”.

“Como Presidente de Chile y pensando solo en el mejor interés de nuestro país, en el bienestar de todos nuestros compatriotas y en la buena marcha de nuestor gobierno he decidido aceptar su renuncia y también he resuelto designar comoministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a la señora Consuelo Valdés”, señaló Piñera desde el Palacio de La Moneda.

En este sentido, el Mandatario manifestó que, como gobierno, “no compartimos sus opiniones y declaraciones rspecto al sentido y misión del Museo de la Memoria”, destacando que su administración se encuentra preocupada por “luchar y atenuar los atropellos a los derechos humanos que pueden hoy afectar a los grupos más vulnerables”.

La dimisión del ahora extitular de la cartera se produce a solo cuatro días de que asumiera en el cargo, en reemplazo de Alejandra Pérez y, a juzgar por cómo el tema se tomó la opinión pública, la decisión tendría lugar debido a cómo los dichos de Rojas complicaron la agenda del Gobierno y del propio Piñera.

“El museo (de la Memoria) es un montaje cuyo propósito es impactar al espectador, dejalo atónito, impedirle razonar, es una manipulación de la historia”, señalaba en la ocasión Rojas, desatando un rechazo prácticamente general por parte del mundo político y de las artes.