La instalación de una reja en el paso peatonal de calle Arturo Junge, en Pedro de Valdivia, Concepción, realizada hace dos semanas por vecinos para impedir el ingreso de tres perros callejeros, generó un conflicto entre residentes y trabajadores que frecuentan el lugar. Estos últimos acusan una medida “agresiva” que, además, dificulta el acceso a sus espacios laborales.
Mientras la comunidad justifica la decisión por problemas de higiene y presuntos episodios de agresividad de los animales, rescatistas defienden a los canes y cuestionan la acción que, según confirmó la Municipalidad de Concepción a SABES, no cuenta con la autorización correspondiente.
Los tres perros callejeros han permanecido en calle Arturo Junge desde hace poco más de un año. Ante el abandono, distintos trabajadores del sector comenzaron a alimentarlos. Sin embargo, vecinos del lugar aseguran que la convivencia con los animales se volvió problemática debido a la presencia constante de desechos fecales en las veredas y a episodios de supuesta agresividad por parte de los canes. Rescatistas, en tanto, sostienen que los perros son “tímidos, dóciles y cariñosos”.


Versiones de los hechos
Esperanza Jiménez, rescatista independiente, se ha transformado en una de las principales voceras de quienes se oponen a la instalación de la reja. Según explicó, desde que vecinos de calle Arturo Junge comenzaron a solicitar el retiro de los perros, ha intentado darlos en adopción a través de su cuenta de Instagram @rescate_difusionyayuda. Además, aseguró haberse encargado de esterilizarlos, vacunarlos y de recoger sus desechos cada vez que sea necesario.

“Los perros se quedaban en un sitio eriazo que lleva muchos años vacío, pero los mismos vecinos instalaron un fierro que les impide entrar. Ese era el único resguardo que tenían”, señaló la rescatista. No obstante, agregó que su intención es sacar a los animales del sector, ya que, a su juicio, “corren riesgo de ser atropellados o envenenados”.

SABES acudió a calle Arturo Junge para conocer en terreno la problemática y conversar con vecinos que participaron en la instalación de la reja peatonal. En el lugar, un residente del sector —quien solicitó resguardar su identidad— señaló que “el problema no es que existan estos perros; de hecho, varios vecinos tenemos mascotas. El tema es que se les da de comer, luego los perros vienen hasta la mitad de la calle exclusivamente para defecar, después quienes los alimentan no limpian sus desechos”.
El vecino agregó que, “de repente ‘hacen la desconocida’ y se lanzan sobre niños chicos”. En ese contexto, explicó que “la colocación de esta reja fue algo que se decidió en base a un acuerdo con la comunidad vecinal”, añadiendo que “los que vivimos acá solo queremos tener un barrio tranquilo”.


Trabajadores aseguran que la reja dificulta sus labores
Según los testimonios de distintos trabajadores que se desempeñan en distintos rubros de calle Arturo Junge, la medida resulta “agresiva” considerando que los perros “son dóciles y cariñosos”. Además, cuestionaron las dificultades que genera la instalación de la reja para ingresar al lugar.
“Es bastante pesada y dificulta el acceso porque a veces vamos cargados con cosas”, señaló uno de los trabajadores. Otro, en tanto, ejemplificó que “un colega que tiene moto debe hacer maniobras para entrar a su trabajo”.

Cierre de calles y pasajes debe ser requerido y autorizado
Frente a esta problemática, que no ha pasado desapercibida en el sector Pedro de Valdivia, SABES tomó contacto con la Municipalidad de Concepción. Al respecto, el director de Tránsito, René Dufeu Fuller, explicó que “como Municipalidad contamos con una ordenanza de ‘Cierre y Control de Calles y Pasajes’ que regula este tema. En este sentido, las calles que cumplan con ciertas características y, de acuerdo a las necesidades del sector, la comunidad puede realizar la solicitud de cierre en Secretaría Municipal”.
La autoridad agregó que “dicho requerimiento será evaluado técnicamente por las direcciones pertinentes y pasará por aprobación de Concejo Municipal”. Tras explicar cómo se regula la autorización para cierres de calles, pasajes y pasos peatonales, Dufeu se refirió al caso de Arturo Junge y concluyó que “en este caso puntual no existe requerimiento, al menos desde el año 2022, que es la entrada en vigencia de la ordenanza”.
Por su parte, el vecino de calle Arturo Junge que conversó con SABES argumentó que “no nos vimos en la necesidad de pedir un permiso municipal, ya que esta puerta no se cierra, sino que uno puede empujarla y entrar”. En ese sentido, aseguró que cualquier persona puede ingresar libremente al pasaje a través de la reja, ya que esta no permanece cerrada. Sin embargo, sus dichos hacen referencia únicamente al acceso peatonal y no al portón instalado a un costado, el que sí restringe “con clave de acceso” el ingreso de vehículos.
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