En alerta se encuentran los pescadores artesanales de cerco, ante las recientes instrucciones y medidas de fiscalización difundidas por Sernapesca respecto a la operación en la primera milla de la costa.
De acuerdo a los pescadores artesanales, existe una campaña mediatica por parte de la entidad, y que “intentan criminalizar nuestra actividad entregando información que no es correcta”.
Según los artesanales, Sernapesca “sostiene que el arte de cerco para la captura de sardina común y anchoveta a baja profundidad genera un “efecto de arrastre de fondo”.
Ante esto, los pescadores argumentan que “esta afirmación no es real y no refleja la naturaleza de nuestra técnica de pesca, la cual es selectiva y no busca intervenir el fondo marino ni los ecosistemas de peces de roca. De hecho, el enunciado efecto en la práctica casi no existe. De ser cierto, el costo en redes superaría con creces el valor de operación”.
Artesanales cuestionan a Sernapesca
“La exigencia de que nuestra red deba ser menor a 20 brazas y que el tamaño de la malla sea superior a 38 milímetros representa un costo económico inasumible para el sector artesanal. En término de eficiencia, cambiar o adaptar nuestros equipos de trabajo bajo estas especificaciones resulta insostenible para la continuidad de nuestra actividad productiva. Es nivelar hacia abajo, precarizando la actividad más que mejorando las condiciones técnicas de este”, acusaron.
Los artesanales insisten en que “es de conocimiento público que la captura de sardina y anchoveta es una actividad eminentemente costera, que se realiza dentro de la primera milla. Al establecer regulaciones tan restrictivas y aumentar la presión de fiscalización, se está perjudicando de manera injusta al sector que históricamente ha operado en estas zonas, especialmente en las regiones de Ñuble y Biobío”.
La declaración cierra con que “estas medidas no permiten el normal desarrollo de los pescadores artesanales, estableciendo barreras que solo afectan a nuestro sector productivo bajo el pretexto de un resguardo ecosistémico que no considera nuestra realidad operativa”.
Norma de Sernapesca
Desde Sernapesca explicaron que las lanchas artesanales menores a 12 metros de eslora pueden operar dentro de la primera milla de costa e incluso, en Biobío, las cerqueras artesanales de mayor tamaño pueden realizar esas faenas.
Las lanchas que operan dentro de ese rango deben tener una red menor a 20 brazas y el tamaño de la red de la malla debe ser superior a 38 milímetros, lo anterior para resguardar el fondo marino.
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