Varios años tuvieron que pasar para que finalmente llegara a Chile el primero de los envíos que trae un telescopio que estará a cargo de la U. de Concepción.
Este es el resultado de una asociación entre la UdeC con instituciones de China y EEUU que se viene trabajando hace mucho tiempo y que permitirá ensamblar en el norte de Chile el Leighton Chajnantor Telescope.
Si todo anda bien, el telescopio debiera entrar en funcionamiento para observaciones e investigaciones a partir del 2028. Tras eso, operará en nuestro país por al menos 10 a 15 años.

Un antes y un después para Astronomía UdeC
Este 15 de abril llegó al puerto de Angamos en Antofagasta el primer envío del telescopio. “Se espera que el resto del cargamento llegue durante la primera semana de mayo, para luego ser trasladado al Centro de Apoyo a las Operaciones (OSF por su sigla en inglés) de ALMA para iniciar su proceso de armado”, se informa a través de un comunicado.
La llegada fue gestionada por el Departamento de Astronomía de la UdeC, como integrante del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines – CATA (Centro Basal ANID).
Rodrigo Reeves, académico del Departamento de Astronomía UdeC, director del Centro para la Instrumentación Astronómica (CePIA UdeC) e investigador asociado CATA, señala que este evento no solo beneficia a la UdeC, sino también a todo el país. “Podremos actuar como una puerta de entrada para que otras instituciones accedan a formación y desarrollo en astronomía avanzada. Hoy estamos felices y ansiosos, enfocados en el trabajo técnico para que, cuando el telescopio esté ensamblado, podamos integrar nuestros instrumentos y avanzar lo antes posible hacia su primera luz”, señaló Reeves.
Cómo es el telescopio de la UdeC
El telescopio entraría en funcionamiento de forma oficial en 2028 y se proyecta que opere en nuestro país durante al menos 10 a 15 años. El Leighton Chajnantor Telescope es un radiotelescopio submilimétrico de 10,4 metros de diámetro, que anteriormente pertenecía al Caltech Submillimeter Observatory (CSO), ubicado en Mauna Kea, Hawái.
Durante sus años en Hawái, realizó observaciones de objetos como cometas, discos formadores de planetas alrededor de estrellas y galaxias distantes, entre otros. Ahora, su traslado a Chile abre una nueva etapa para su uso en la ciencia y la academia.
Este hito marca un antes y un después para la comunidad educativa de la Universidad de Concepción ya que es una plataforma que permitirá entrenar a estudiantes haciendo ciencia de primer nivel. De igual forma, representa un avance significativo para la astronomía nacional, al permitir que Chile acceda al 10% del total del tiempo de observación del LCT.
De acuerdo con David Arroyo, coordinador de proyectos CePIA, la llegada del telescopio además abre la posibilidad de desarrollar proyectos académicos y científicos de forma más directa, a través de observaciones y visitas. Asimismo, trabajar con un instrumento de este nivel permitirá impulsar la creación de nuevas tecnologías que impacten tanto a la astronomía como a otras industrias.
“Hoy, en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, cobra aún más valor que instituciones como California Institute of Technology y Shanghai Normal University trabajen de manera conjunta. La ciencia, por su naturaleza colaborativa, permite tender puentes donde otras áreas encuentran barreras, demostrando que el conocimiento puede ser un espacio de encuentro entre países”, señaló Rodrigo Reeves director de CePIA UdeC.