En medio de un ola de violencia que afecta a establecimientos educacionales, los apoderados también se han mostrado como agresores, como sucedió en Colina, donde una mamá ingresó a la Escuela Marcos Goycoolea Cortés para propinarle golpes a una profesora. En Hualpén ya se había conocido de la llegada de un apoderado, también a una escuela, portando un arma de fuego.
Así lo confirmó la municipalidad de Colina el pasado martes 7 de abril. El lunes anterior, “una apoderada del establecimiento agredió verbal y físicamente a dos docentes y una asistente de la educación“.
Según indicó Fiscalía a Meganoticias, la mujer primero se dirigió a una profesora de segundo básico, dándole golpes y tomándola violentamente del cabello en un intento por derribarla al suelo. Entre 10 y 15 minutos duró el forcejeo, obligando a otras funcionarias a intervenir.
Tras separar a la agresora, se dirigió a las funcionarias al SAR Colina para la constatación de lesiones. A la parte, la Corporación Municipal de Desarrollo Social anunció una querella criminal que fue declarada admisible una semana después de los hechos.
La acción judicial apunta a un delito de lesiones menos graves, por el que la apoderada arriesga cárcel entre los 540 y 1 días a tres años, o una multa de 11 a 20 UTM.
Producto de la agresión, se dispuso apoyo psicológico para las afectadas, así como la adopción de medidas de seguridad para el recinto educativo. Desde entonces, la entrada de padres y madres está restringida con citación previa y registro en portería.
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