Cerrar...

La vida después del desastre: Bomberos y el difícil regreso a la cotidianidad luego de los incendios en Biobío y Ñuble

Producto del desastre ígneo, la labor de bomberos ha sido constante, hasta el punto de ser casi ininterrumpida. Y si bien esto genera una reducción con respecto al daño que puedan causar los incendios, a la vez genera un agotamiento para con los bomberos que lo combaten. A raíz de aquello, la mella no es solamente física, sino que también psicológica, lo que provoca que el regreso a la normalidad sea más difícil para muchos de los bomberos que enfrentaron las llamas.

El segundo comandante de Bomberos de Penco, Danilo Sanhueza, formó parte activa del combate contra el fuego, trabajando desde el primer día en el que se detectaron los incendios. No obstante había momentos en lo que las llamas avanzaban de manera tan apresurada que todas las medidas para reducirlo eran fútiles: “Cerca de Las Pataguas tuvimos que arrancar, derechamente”, indicó el comandante.

Asimismo, la batalla contra el fuego alcanzó tal magnitud que los momentos de descanso era pocos y, a veces, inexistentes, “en los tiempos muertos podíamos descansar, pero después teníamos que volver a combatir el fuego“, señaló el comandante. Y es que luego de la baja de los focos, Bomberos siguió trabajando, esta vez con un rol más social: “Nosotros pasamos a tener una segunda función que fue empezar a acopiar ayuda y el trabajo social. Las compañías del cuerpo de bomberos de Penco empezaron a repartir toda la ayuda que llegaba allí para los damnificados, de hecho, al día de hoy, yo te puedo asegurar que Bomberos sigue haciendo esa pega, porque siguen llegando bomberos a dejar ayuda tanto para los bomberos damnificados como para la población“, aseguró Danilo Sanhueza.

El daño psicológico

Y es que por más que el trabajo siga desde la vereda de Bomberos, las esquirlas que dejó toda la faena realizada en los lugares azotados por las llamas no han cesado. Muchos de los funcionarios continúan batallando con todo el daño psicológico que los incendios dejaron en ellos.

“Psicológicamente los bomberos están con este tipo de afectaciones directas con los incendios”, destaca el segundo comandante de Bomberos de Penco, quien ha visto, de primera mano, como, en los tiempos muertos, algunos funcionarios dejan ver todo el daño mental que provocó la lucha contra el fuego y también la pérdida que vino con este puesto que varios funcionarios vieron sus hogares (y consecuentemente, todas sus pertenencias) consumidos por los siniestros. Y esto se añade al hecho que las ayudas económicas entregadas desde la municipalidad (subvenciones) no han dado a basto para las necesidades a las que los funcionarios se han debido enfrentar.

Y si bien ellos consiguen ayuda desde la Mutual de Seguridad, quienes trabajan directamente con ellos, las llagas mentales continúan, “hay algunos que, en cierto sentido, están más complicados que otros. No ha sido una situación fácil“, mencionó Danilo quien también añadió que, además de todo la debacle psicológica, algunos de sus carros están en desuso debido a que el fuego dañó partes cuyos repuestos no están en Chile, lo que genera una grave limitación en cuanto a la parte operativa y de respuesta de emergencia.

Revisa aquí más noticias de la Región del Biobío. Síguenos en Facebook e Instagram para ver fotografías con datos de contingencia nacional y del Gran Concepción.