Caída del pelo, fatiga visual y postura encorvada, serían algunas de las consecuencias que enfrentarían los influencers en el 2050 por pasar 90 horas semanales frente a sus teléfonos.
En un estudio realizado por analistas y respaldado por investigaciones médicas publicadas en Interdisciplinary Neurosurgery, se creó un modelo digital llamado “Ava” que busca mostrar cómo la presión por cumplir con ciertas estadísticas y estándares de belleza afectaría su salud física y mental.
Dentro de la investigación, detallan que la luz azul de las pantallas aumentan los problemas de sueño y la fatiga visual. Además, la autoexigencia de tener una buena apariencia provocaría alopecia (al usar extensiones), aceleración del envejecimiento cutáneo, dismorfia corporal y el “síndrome de la cara de almohada”, el cual se produciría tras diversos procedimientos estéticos.
Por otro lado, alertan sobre el “síndrome de los hombros caídos”, el cual ocurre por pasar horas encorvado frente al celular u otro dispositivo electrónico. Esta postura generaría problemas cervicales y dolores de espalda, afectándoosla el rendimiento físico.
“Ava es un recordatorio de los efectos a largo plazo que estas prácticas pueden tener. El mensaje es claro: equilibrar la ambición, poner límites al trabajo y priorizar la salud por sobre las tendencias”.


Síguenos en Facebook para más informaciones.