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Aves, flores y peces están regresando al río Mapocho, que atraviesa la capital de Chile, después de un proyecto ambiental de más de una década que busca transformar el afluente en un humedal urbano.

Mauricio Fabry, jefe de la oficina de Medio Ambiente de la región metropolitana, dice que su equipo está trabajando con distritos en el área para declarar oficialmente al Río Mapocho un humedal y entregar las protecciones legales con el objetivo de salvaguardar la zona.

"El río Mapocho es el hito urbano, y probablemente ambiental, más importante que tiene la Región Metropolitana de Santiago", dijo Fabry, y añadió que tres de 16 comunas distritos- junto al afluente ya han tomado acciones para protegerlo.

"He visto que tenemos aves rapaces, como por ejemplo halcones peregrinos, cazando en el río", y añadió que se han detectando más personas observando sus aguas.

Fabry dijo que el Mapocho solía ser un "río muerto", sin vegetación y con zonas plagadas de basura, pero destacó que los niveles de contaminación y de aguas servidas han ido desapareciendo en buena parte en la última década.

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Si se declara el río Mapocho como humedal urbano, será más fácil proteger la zona

Joaquín Moure, director de la fundación Mapocho Vivo que busca proteger su ecosistema, dice que han pasado años desde que la compañía local de aguas desvió canales que solían destinarse como plantas de tratamiento.

"Hace 10 años que los desagües no caen al río, hace 10 años que las aguas corren limpias (...) es por eso que las especies, como los bagrecitos, las pancoras, han retornado", expresó.

Al declarar al río Mapocho un humedal urbano, Fabry dice que será más fácil proteger la zona y evitar proyectos inmobiliarios, vertidos de basura y actividades como la extracción de rocas y arena.

Además, sostuvo que el río que atraviesa Santiago presenta una serie de "servicios ecosistémicos" que favorecen la retención de carbono, lo que ayuda a disminuir la temperatura de la capital en hasta 2 grados centígrados y a controlar las especies invasoras.

"La gente no reconoce esto como algo tan relevante (...) pero en realidad no puede vivir sin biodiversidad", afirmó.

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