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El equipo de la Universidad de Concepción, dirigido por el director del Centro para la Instrumentación Astonómica (Cepia), Rodrigo Reeves, viajó hasta Hawái para hacerse cargo del desarme del Leighton Chajnantor Telescope (LCT), un telescopio de 10,5 metros de radio, que a fines del 2022 traerán al país, para ser instalado en el Norte de Chile.

El telescopio se instalará en el llano de Chajnantor, junto al Observatorio Alma, en el altiplano chileno. El telescopio pertenece a la asociación integrada por el California Institute of Technology, Caltech, la Shanghai Normal University y la Universidad de Concepción, quienes firmaron un memorándum de entendimiento para el traslado, instalación y mantención del equipo que, una vez esté operativo, será controlado desde el Departamento de Astronomía de la UdeC, de manera remota.

El director del Centro para la Instrumentación Astonómica (Cepia), Rodrigo Reeves, expresó que, “es un cambio de paradigma para la astronomía nacional porque siempre hemos utilizado la infraestructura extranjera instalada en Chile. En este caso, vamos a tener la oportunidad de dirigir en este consorcio internacional en la que participa la Universidad de Concepción".

"Los objetivos científicos son participar en el desarrollo tecnológico de frontera en los receptores y los detectores. Además, poder hacer la ciencia en el rango submilimétrico, donde los investigadores de la UdeC y estudiantes van a poder explotar", agregó.

Telescopio con un diámetro de 10,4 metros
Telescopio con un diámetro de 10,4 metros

Un espacio para el trabajo multidisciplinario

Para Reeves, este proyecto no es sólo una oportunidad para el desarrollo científico, sino también una oportunidad para que distintas disciplinas trabajen en conjunto por un mismo objetivo, algo que no sólo se verá reflejado una vez que el telescopio esté operativo, sino que hoy, durante el proceso de desarme.

Pues este proyecto es la puerta de entrada para que cualquier institución que se asocie con la casa de estudios tenga la opotunidad de desarrollar el entrenamiento de estudiantes y el desarrollo de proyectos científicos.

“Este tipo de proyectos son muy multidisciplinarios; es decir, no es sólo la rama de la astronomía es la que está movilizada en este caso para poder trabajar en este proyecto, sino que además las diferentes áreas de la ingeniería. Esto lo demuestra que el grupo LCT que está participando desde la Universidad incluye docentes de Ingeniería Civil, Ingenieros Mecánicos, Electrónicos, Telecomunicaciones y ellos participan en las diferentes facetas de este proyecto; por lo tanto, eso a la escala de proyectos multidisciplinarios es la prueba patente que la ejecución de este tipo de proyectos es posible”, indicó el director.

Así también agregó que, “la instalación de esta plataforma permite que este tipo de proyectos multidisciplinarios tengan un lugar común de trabajo y participación académica con los estudiantes haciendo tesis de pregrado, postgrado, de desarrollo, entrenamiento. Por lo tanto, tanto desde el punto de vista del entrenamiento, como desde el punto de vista científico y además desde el punto de vista del desarrollo tecnológico que el proyecto ofrece, pone a la Universidad de Concepción en una posición de vanguardia nacional”.

 El equipo en Hawái desmontando la estructura para el traslado a Chile.
 El equipo en Hawái desmontando la estructura para el traslado a Chile.

Proceso de instalación

Durante el transcurso del mes de junio, el equipo en Hawái se dedicará al desarme de la estructura que sostiene al telescopio.

“Durante el segundo semestre, en octubre o noviembre, llegará una grúa a desarmar el telescopio en dos piezas; puesto que el reflector principal, con forma de parabólica, no se puede tocar ni dividir para facilitar su transporte. Es un reflector de 10,4 metros de diámetro que tiene que viajar de forma monolítica, por lo que eso tiene sus propias dificultades”, detalló Reeves.

Se espera que a fines de 2022 la estructura completa se embarcaría con destino al norte de Chile, para proceder a su instalación final. El viaje por mar tomaría cerca de 3 meses.

Se espera que a principios de 2024 se inicien las pruebas de funcionamiento del telescopio.

UdeC, epicentro universitario de la astronomía

Rodrigo Reeves indicó que el proyecto es una gran oportunidad para poder desarrollar investigaciones, pero también una instancia para contemplar y disfrutar del territorio y las nuevas tecnologías. "Es maravilloso poder estar en un entorno extremadamente complejo como es el Altiplano Chileno, a 5 mil metros de altura, con dificultad de oxígeno, pero con la posibilidad estar rodeado con condiciones atmosféricas únicas en el mundo. Por lo tanto, el cielo se ve maravilloso, San Pedro de Atacama es un lugar maravilloso, la posibilidad de que las familias puedan pasar por ahí y disfrutar de ese entorno que es único, es una de las posibilidades más lindas".

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