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Miguel Santander es uno de los sobrevivientes de Iglesia de Piedra, en Cobquecura, Región de Ñuble. Fue rescatado por dos carabineros, quienes también sufrieron las clemencias del tiempo para poder sacarlo de la caverna. Es dentista, tiene 37 años y vive en Concepción.

Él junto a su grupo de seis amigos llegaron hasta la Iglesia de Piedra y entraron a las cavernas, siendo sorprendidos por las potentes marejadas que en ese entonces habían por el sistema frontal. Cuatro lograron salir por sus medios. Él quedó atrapado, pero lo rescató carabineros. Otros tres aún permanecen desaparecidos: Diego Ávila, Ismael Botti y Jorge Leiva.

Miguel contó en diálogo con LUN, que el grupo era más grande -diez en total- y que arrendaron una casa por el fin de semana en la localidad de Buchupureo, que se ubica a 11 kilómetros al norte de Cobquecura. La razón detrás de ese viaje era celebrarle el cumpleaños a Jorge Leiva, uno de los extraviados.

En relación a cómo eran las condiciones climáticas, precisó en que en ese rato no llovía. "Sí estaba nublado y el viento era el normal de las playas de esa zona (...)".

Miguel relató que ingresaron por la entrada principal y detalló que no había agua, por lo que estaba seco. Tras ello, ingresó una gran cantidad de agua y quedaron atrapados.

"Veía todo oscuro"

Santander luego se abrió paso para contar cómo fue lo que vivió tras el ingreso de abundante agua en las cavernas. "Llegó tanta agua que perdí la visibilidad, veía todo oscuro. La marea entraba y salía. Intenté flotar pero no podía porque el agua me movía para todos lados", declaró.

"Quise afirmarme de alguna roca, pero el agua me arrastraba y me levantaba. Yo mido un metro noventa y el agua me cubría por completo. Luego me fijé que en las paredes laterales de la caverna las olas tenían menos alcance", agregó.

Miguel trató como pudo de salirse de allí y aprovechó que bajó el nivel del mar. "Cuando una de las olas se recogió y bajó el nivel del mar aproveché de irme a una zona de las paredes laterales", precisó.

"Cuando llegué a ese lugar me saqué la ropa para moverme mejor. La caverna es como un canal, sus paredes laterales son altas y tienen más arena. Allí traté de anclarme de alguna forma. Por suerte había una roca donde pude afirmarme con las manos y apoyarme hacia atrás, haciendo presión con mi espalda. Ahí esperé por 50 minutos hasta que me rescataron", agregó.

Fue rescatado por carabineros en Iglesia de Piedra

El joven llegó al punto de desesperarse por la baja temperatura de su cuerpo. "Hubo un minuto que me desesperé por el frío y empecé a gritar. En uno de los gritos de auxilio escuché que hubo respuesta".

En ese sentido, detalló que se trató del sargento de Carabineros, Mauricio Contreras, y su compañero, el cabo Cristián Sepúlveda. "Lo primero que me preguntó es si había alguien conmigo. Le dije que no. Me afirmé de la cuerda que me pasaron y empezamos a salir los tres de la caverna".

A los tres les costó salir por las potentes marejadas. Una vez que salió, el joven vio a uno de sus amigos que logró salir y le preguntó por los demás. De los seis, hay tres que permanecen desaparecidos.

Respecto a las acusaciones sobre una imprudencia por parte de ellos, dijo: "Es fácil decir que fuimos irresponsables, pero cuando nosotros estábamos allí no encontramos que fuera riesgoso".

"Las condiciones no demostraban eso. Quisimos tomar una foto, pero las condiciones cambiaron en diez segundos y empezó a ingresar el agua. Es fácil criticar las cosas desde afuera. No somos gente que quiere arriesgar su vida o hacer deportes extremos ni nada por el estilo", sentenció.

Finalmente, cerró diciendo que "como amigos lo único que queremos y pedimos es que la búsqueda no pare. Estamos todo el día pendientes por si se encuentra algún indicio que nos dé esperanza de encontrarlos".

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