Cerrar Publicidad (10s)

Escribo esta columna como cliente habitual de la Vega Monumental de Concepción, principal centro de abastos de productos naturales frescos y al precio más conveniente en el mercado. Eso, a pesar de constatar el alza sostenido de los precios.

El lugar es ampliamente visitado por miles de penquistas que llegan a comprar. Al inicio de la pandemia todo funcionaba relativamente bien, con controles de temperatura, solicitud de permisos de comisaría virtual y existía un cierto orden que al menos obligaba a cumplir a todos con las normas.

Lee también: Empoderamiento de la mujer, ciudadanía, y acción colectiva | Sabes

Sin embargo, los últimos meses la querida Vega Monumental de Concepción se convirtió en un auténtico foco de contagio y riesgo sanitario. No hay nadie que supervise la utilización de permisos, la temperatura, el uso de mascarillas. Al llegar por Orella es simple: llegas y entras. Lo mismo por las otras tantas entradas al patio de camiones y al centro comercial propiamente tal.

Existe un conflicto interno ampliamente divulgado en los medios de comunicación. Representantes de los locatarios culpan a la administración de usureros, de mantener elevados precios de arriendo y de espantar a la clientela. Como comprador, claro, estacionar en el recinto es caro. De los más caros que hay en la zona.

Este extendido problema sin solución deriva en una situación matonesca que lleva a la administración de la Vega Monumental a no exponer a sus guardias a controlar a la gente, debido a que son amenazados con ser golpeados. El que llega, entra y nadie le dice absolutamente nada.

Te interesará: La mujer y el Día Mundial del Agua | Sabes

No son una, dos, ni tres, son muchas las veces, todos los días, que somos miles los que pasamos por ese lugar para comprar, empero, el riesgo es evidente, además, porque muchos de quienes venden también se despreocupan y el uso de las mascarillas parece que se les olvidó ¡En medio del peak de contagios!

Al menos yo, no quiero dejar de ir a comprar a la Vega Monumental, pero a raíz de estos conflictos sin solución habrá que buscar una alternativa.

Es un imperativo que el conflicto interno tenga una solución. La administración debe buscar una salida, y si no es así la autoridad debe dejar su complacencia. Los comerciantes movilizados en algún punto deben ceder. Ir a la Vega Monumental hoy día da pena y rabia. La situación no da para más.

Para esta y otras informaciones, únete gratis a nuestro canal de Telegram haciendo click aquí.

Cargando más noticias...