Cerrar Publicidad (10s)

“Fundación Antonia, surge desde el sentimiento de injusticia y el saber que la "Anto" no tuvo justicia en su vida”, comenta Consuelo Hermosilla, madre de Antonia Garros. Han sido años de arduo trabajo, de un equipo de voluntariado cuya única ganancia es ayudar a otras y otros, lo que ha traído consigo tremendas satisfacciones.

Hace 4 años, un 7 de febrero de 2017, Antonia Garros tomó la decisión de quitarse la vida, lanzándose de un edificio en Pedro de Valdivia, Chiguayante. Su madre y grupo cercano intentó demostrar judicialmente que eso fue motivado por una relación violenta y un defectuoso procedimiento policial que tras una pelea la volvió a enfrentar con el agresor.

El dolor de Consuelo

Lo más doloroso es sentir que no hay justicia y que no la vieran, que le pusieran adjetivos, que en el fondo hicieran una caricatura de mi hija, que no era. Y todo esto, hasta el día de hoy lo siento tremendamente injusto.

Creo que no se lo merecía, creo que quiso tanto, tanto para haber terminado así. Y esa injusticia me hizo desde lo más profundo querer trabajar para que nunca más ninguna niña se sienta tan desvalida, que a pesar de lo mucho que ame su vida quiera sacrificar su vida para no seguir sintiendo el dolor como le pasó a la Anto.

No quiero que a nadie más le pase, quizás eso sea un poco soñador porque efectivamente yo no voy a evitar que a todo el mundo le pase, pero si dentro de mi metro cuadrado puedo hacerlo y evitar el dolor en la familia, y que a las amigas les falte su amiga, que una mamá tenga que despertar a diario sin el griterío de esa hija, sin el taconear de esa hija, sin el olor de esa hija, yo  lo voy a hacer.

La Fundación

Mucha gente me ha preguntado, cómo lo haces, debe ser muy difícil, y yo les digo, no se me hace difícil, -asegura Consuelo. Es que el paso de Antonia, dejó un tremendo aprendizaje para Consuelo y su familia, y también como sociedad-.

El entorno es súper importante y las redes de apoyo son las que van a ayudar a las víctimas a salir de este círculo como digo yo es más que un círculo, verdadero laberinto de violencia, porque en el fondo somos una sociedad poco amigable, somos una sociedad poco empática y somos una sociedad tremendamente castigadora”.

-Frente a esto asegura Consuelo- nos preguntamos como sociedad por qué a las víctimas les cuesta tanto salir de esto, y es por como somos como sociedad, donde se juzga mucho y no se apoya.

Y acá es donde salen frases como, no si a ella le gusta, a ella le gusta que le peguen, uy la mina tonta, ah no si está enferma… -comenta Consuelo, y que son todas frases que dan cuenta de un empobrecimiento de la sociedad y la falta de empatía con el sufrimiento del otro-.

Más contenido Sabes Mujer: Tammy Pustilnick: El desafío de una Nueva Constitución | Sabes

Violencia de Género

-Un alcance importante que realiza Consuelo, cuando habla de violencia en las parejas ya que no sólo habla de parejas heterosexuales, sino de todas, todes y todos, es la educación. Lo que quizás debería llevarnos a reflexionar un poco sobre qué tipo de educación emocional le entregamos a nuestra juventud, sin distinción de género-.

Y acá es súper importante también educar el entorno y decirles por favor no opines si no sabes. Por favor piensa en la otra persona, no sé en qué momento la gente piensa que la víctima de violencia es tonta o esa persona no se da cuenta o en qué momento pensamos que la persona agredida está en otro mundo.

Te aseguro que la víctima se da cuenta, y sabe que lo que está viviendo, no le gusta vivirlo, y no se siente bien viviendo. Lo que pasa es que la persona está absolutamente enredada y está en un laberinto de donde no sabe cómo salir.

Se le enfermó la voluntad

Yo lo que siempre digo es que a las víctimas de violencia, se les enferma la voluntad porque no es posible que a la gente que le ocurra esto, sea sólo gente tonta o enferma. El decir esto es una ignorancia del porte de un buque, porque le puede pasar a cualquier tipo de persona, y con cualquier tipo de educación.

Y también no sólo afecta a gente con baja autoestima que entran en una relación de codependencia y de violencia. Porque no todas las personas que están en una relación de violencia entraron con autoestima baja.

Por todo esto nosotros como sociedad tenemos que ser más amorosa, una sociedad menos indiferente, más empática, más de abrazar, más de escuchar en resumida más amorosa y menos juzgadora.

Lee también:

La Ley

Las personas que ejercen violencia saben dónde está la línea para ejercer violencia, son hábiles, saben hasta dónde pueden llegar, porque tienen un sistema jurídico que se los permite y tienen una sociedad tremendamente machista, tremendamente patriarcal que lo permitimos.

Si nos salimos de lo jurídico, tenemos una sociedad que en el día a día, en el tú a tú, permitimos esto, que en el comentario diario que en la conversación diaria, en el café o en el trabajo lo permitimos. Entonces más respaldo que eso, es como que todo está dado para que la mujer violentada, que es lo que más se ve, le digamos dale no hay problema porque la hacemos pasar por locas.

Trabajan a las víctimas de tal forma, que les decimos que es su responsabilidad, las empiezan a volver un poco locas, porque dicen mira lo que me haces que te haga, las tratan como putas y después les dicen quien te va a querer mirarte, da gracias que estoy contigo.

El mundo de las contradicciones

-Acá asegura que es una de las formas en que las víctimas pierden su voluntad. A la fundación no sólo llegan mujeres víctimas sino hombres también-. Introducen a las víctimas a un mundo de contradicciones, relata Consuelo.

Una persona que la dañó a tal punto con todo tipo de manifestaciones negativas, y después que yo la tengo totalmente aislada de todo el mundo y le estoy mandando todo el día contradicciones, diciéndole que no sirve para nada, que nadie la va a querer y que si me dejas me voy a matar, todo esto enferma alguien.

Ahora tú dices ¿pero cómo? si es alguien inteligente, bueno ahí es donde no sabemos en qué momento se lo dice. Tú no sabes en qué parte o momento esta persona le ha mostrado sus debilidades y con esto controlan a su víctima.

Es presión por todos lados, que el agresor diga que se va a matar por ejemplo, nadie quiere llevar esa carga.

Las violentadoras y violentadores son cazadores, se fijan perfectamente en las víctimas, todos tenemos algún dolor o algo que nos ha pasado y que nos causa dolor en la vida, ellas y ellos se fijan en eso, y están ahí en un principio para curarte eso pero es esto mismo por donde te van a dañar y crear dependencia entre otras cosas.

 Así cuando se conmemora el #DíadelaNoViolenciaenelPololeo, la invitación es a ser agentes activos para cuidar y cuidarnos como sociedad, y apoyar a Consuelo en esta tremenda labor a través de https://www.fundacionantonia.org/

Etiquetas:
Cargando más noticias...