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- El caso de Emily Clow ha dado la vuelta al mundo en los medios durante la última semana.

La joven de 24 años postuló a un trabajo como Coordinadora de Marketing en una empresa de Kickass Masterminds, pero fue descalificada por una foto en bikini publicada en su cuenta personal de Instagram.

Después de enviar su solicitud, la joven de Austin (Texas), comenzó a seguir las redes sociales de la compañía. En ese momento, Emily se percató que en la cuenta de Instagram, la empresa había publicado una historia con una captura de pantalla de ella.

La empresa, dirigida y administrada por mujeres se tomó el tiempo de revisar las redes sociales de Clow, encontrando una foto en que ella aparecía con un bikini rojo en la piscina.

Tras esto, no dudaron en compartirla con un mensaje que decía “lo que no debían hacer para obtener empleos a futuro”.

“No comparta sus redes sociales con un posible empleador si este es el tipo de contenido que tiene. Estoy buscando un vendedor potencial, no una modelo de bikini”, indicaron.

Además agregaron, “sigue haciendo lo que estás haciendo y haz lo que sea en privado. Pero esto no te está haciendo ningún favor para encontrar un trabajo profesional”.

Tras ver esto, la joven denunció el hecho a través de redes sociales y diversos medios de comunicación.

"Me sorprendió ver a un empleador que obviamente mostraba interés en mí, avergonzándome públicamente a través de su cuenta de Instagram", dijo Clow. "Me tomó un tiempo leer completamente lo que decían sobre mi foto".

“Fui objeto de una humillación por una imagen mía en bikini. Afirmaron que me convirtió en una ‘no profesional’. Capturaron la foto, la publicaron en su historia instantánea y no me llamaron”, indicó en otro tweet.

“Les pedí que quitaran la historia tres veces, y después, me dieron a entender que, de hecho, estaba descalificada. Me sentí ridícula, no pensé que una foto en bikini significaba tanto en una postulación”, dijo al medio In The Know.

“Nunca hubiera esperado que usaran mi solicitud como un intento de ‘educar’ a otros sobre cómo no solicitar un trabajo”, añadió.

Al ver que nada ocurría, Emily envió una captura de pantalla a SheRatesDogs, una popular cuenta de Twitter que expone contenidos. En menos de dos horas, el Instagram de Kickass Masterminds se volvió privado y eliminó la fotografía.

Tras su denuncia,recibió mucho apoyo y la empresa fue ampliamente condenada en la red, por los que sorpresivamente la joven modelo recibió un mensaje de la compañía, indicando que habían vuelto a revisar su solicitud y había decidido darle una oportunidad.

Como era de esperar, Emily respondió que no.

Por su parte, desde la compañíarespondieron que la exposición de la fotografía no significaba necesariamente que ella estuviera descalificada.

“No hubo comunicación con ella para decirle que fue descalificada. Incluso ayer (martes) recibimos un mensaje por correo electrónico de ella, quien nos decía que todavía expresaba interés en el puesto después de la publicación”, escribieron a través de un comunicado.

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