Tras el desalojo del borde costero de Tomé, en el sector Tres Pinos ubicado entre las Playas Bellavista y Punta de Parra, los vecinos que allí vivían en toma, manifestaron haber vivido una dramática jornada que ha continuado este jueves. Según afirmaron, los más afectados son los niños que allí habrían vivido, ya que según argumentaron, hoy ni siquiera contaban con ropa para cambiarles, ya que las suyas quedaron en sus casas derrumbadas por las máquinas que realizaron el desalojo.

Francisco Hernández, uno de los afectados por el desalojo, manifestó que en su caso tiene dos hijas, de cuatro y dos años y que “todas nuestras cosas quedaron a la intemperie, perros tanto comida como ropa, ni siquiera tenemos ropa para nuestras hijas. Nos parece indigno y una falta de respeto. Recién esta mañana podremos entrar a ver nuestra ropa”.

Cabe indicar que desde la Municipalidad de Tomé se informó que fueron 50 las distintas construcciones, entre viviendas y bodegas, retiradas del lugar. Según consigna Diario La Estrella, se indicó que el alcalde Eduardo Aguilera estaba de viaje y que fue la administradora municipal y edil subrogante, Marissa Macchiavello, quien detalló que el desalojo “se ampara en la ley general de urbanismo y construcciones. Las construcciones están sin permiso de edificación y existe un decreto firmado por el alcalde, que fue notificado vivienda por vivienda, donde se detallaba el proceso”.

La edil (s) agergó que “las construcciones no corresponden a viviendas o son incluso segundas viviendas”. Desde la Dirección de Desarrollo Comunitario del municipio tomecino se indicó que ofrecieron ayuda a cuatro familias que necesitan una vivienda de emergencia.