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Cáncer gástrico: la importancia del diagnóstico oportuno y el impacto de terapias complementarias que mejoran la calidad de vida durante el tratamiento

Por | 2026-07-02T12:58:45

El cáncer gástrico continúa siendo uno de los tumores de mayor impacto en la salud pública. En Chile representa una de las principales causas de muerte por cáncer y, pese a los avances en oncología, muchos pacientes siguen siendo diagnosticados en etapas avanzadas, cuando la enfermedad ya se ha extendido a otros órganos y las alternativas terapéuticas son más complejas.

La detección precoz sigue siendo la principal herramienta para mejorar el pronóstico. Sin embargo, los especialistas advierten que muchas personas normalizan síntomas digestivos persistentes, retrasando la consulta médica y permitiendo que la enfermedad avance silenciosamente.

Uno de estos casos es el de Angélica, quien el 5 de diciembre de 2025 recibió un diagnóstico que cambió por completo su vida: cáncer gástrico etapa IV con metástasis peritoneal. Para ella y su familia, la noticia fue devastadora.

El tratamiento comenzó inmediatamente con un esquema de quimioterapia. Sin embargo, las primeras sesiones estuvieron marcadas por intensos efectos adversos: vómitos, diarreas, fatiga extrema, pérdida de energía y hospitalizaciones producto de las complicaciones derivadas de la terapia. Además, por las características de su enfermedad, no calificaba para recibir inmunoterapia convencional, reduciendo aún más las alternativas disponibles.

Fue entonces cuando la familia decidió buscar opciones complementarias que ayudaran a enfrentar el proceso oncológico desde una mirada integral. En esa búsqueda conocieron Oncovic, un tratamiento de inmunoterapia personalizada que acompaña al paciente durante la quimioterapia con el objetivo de fortalecer su respuesta inmunológica y mejorar su calidad de vida.

Un cambio que devolvió la esperanza

Angélica comenzó el tratamiento con Oncovic durante la quinta sesión de un total de doce ciclos de quimioterapia.

Los cambios fueron apareciendo de manera progresiva.

“Volví a caminar, recuperé energía, podía cocinar nuevamente y realizar actividades que antes eran imposibles por el cansancio”, relata.

Su hermana recuerda que los efectos secundarios disminuyeron de manera significativa.

“Los vómitos prácticamente desaparecieron, las diarreas fueron mucho menores y ella recuperó fuerza. Volvimos a verla con ánimo y con ganas de seguir luchando.”

La familia también destaca uno de los aspectos que más valoran del proceso: el acompañamiento humano del equipo clínico de Oncovic.

Las aplicaciones se realizaron directamente en el domicilio, evitando traslados innecesarios y permitiendo que Angélica enfrentara cada sesión en un ambiente familiar, con un seguimiento permanente de profesionales especializados.

Este acompañamiento no sólo tuvo un impacto físico, sino también emocional.

“Sentimos que nunca estuvimos solos”, comenta su madre.

Una terapia que busca mejorar la calidad de vida

El tratamiento consiste en la aplicación semanal de vacunas inmunológicas mediante pequeñas infiltraciones en axilas e ingles.

Aunque pueden generar un leve enrojecimiento local, las molestias son mínimas y no interfieren con las actividades habituales del paciente.

Según explica Angélica, la terapia le permitió enfrentar la quimioterapia en mejores condiciones.

“Yo la recomiendo completamente. Me ayudó muchísimo durante todo el tratamiento.

Su madre agrega un dato que llamó la atención incluso entre familiares y amigos.

“Muchas personas no podían creer que estuviera enfrentando un cáncer etapa cuatro. La veían caminando, conversando, activa. Eso nos dio mucha esperanza.

Resultados que fortalecen la confianza

Tras completar ocho sesiones de inmunoterapia complementaria, un nuevo examen de TAC mostró resultados alentadores.

El estudio evidenció una disminución importante del tumor primario y de las metástasis peritoneales, sin progresión de la enfermedad y con órganos como hígado y pulmones libres de compromiso.

Estos resultados permitieron al equipo médico continuar con el plan terapéutico y mantener el tratamiento de refuerzo, entregando una renovada expectativa tanto para Angélica como para toda su familia.

El cáncer gástrico puede dar señales tempranas

Los especialistas recuerdan que uno de los mayores problemas del cáncer gástrico es que sus síntomas iniciales suelen confundirse con molestias digestivas comunes.

Entre las principales señales de alerta se encuentran:

  • Dolor o molestias persistentes en la parte superior del abdomen.
  • Sensación de llenura con pequeñas cantidades de comida.
  • Acidez frecuente o indigestión que no mejora.
  • Náuseas y vómitos recurrentes.
  • Pérdida de peso sin causa aparente.
  • Falta de apetito.
  • Cansancio permanente o anemia.
  • Presencia de sangre en las deposiciones o vómitos con sangre.

Ante cualquiera de estos síntomas, especialmente si persisten durante varias semanas o existen antecedentes familiares de cáncer gástrico, es fundamental consultar oportunamente con un especialista. Un diagnóstico precoz puede marcar una diferencia significativa en las posibilidades de tratamiento y sobrevida.

La importancia de un abordaje integral

Hoy el tratamiento del cáncer no sólo busca controlar la enfermedad, sino también preservar la calidad de vida del paciente durante todo el proceso. La combinación de terapias oncológicas tradicionales con estrategias de apoyo inmunológico, nutricional y emocional permite enfrentar el tratamiento en mejores condiciones y favorecer la adherencia terapéutica.

Desde Oncovic, el llamado es a no ignorar los síntomas digestivos persistentes y consultar de manera temprana frente a cualquier señal de alerta. Asimismo, los pacientes que ya se encuentran enfrentando un diagnóstico oncológico pueden informarse sobre las alternativas de acompañamiento disponibles para sobrellevar de mejor forma su tratamiento.

Cada caso requiere una evaluación médica individual, pero acceder oportunamente a información confiable y al apoyo de equipos especializados puede marcar una diferencia importante en la experiencia del paciente y su familia. Porque, frente al cáncer, actuar a tiempo sigue siendo una de las herramientas más valiosas.