Como un hito para la construcción naval de Chile, se consideró la botadura del buque Magallanes, el primer navío perteneciente al proyecto Escotillón IV y cuya ceremonia encabezó el Presidente José Antonio Kast.
La actividad se desarrolló al interior de Asmar Talcahuano y representa un avance tecnológico en la construcción de buques para la Armada de nuestro país.
En ese sentido, el Presidente José Antonio Kast manifestó durante su discurso en la botadura del buque Magallanes que “debemos reforzar nuestra capacidad naval, tanto en el ámbito operacional, como en el desarrollo tecnológico e industrial. Asmar es un activo tecnológico de primer orden para nuestro país y este proyecto amplifica nuestras capacidades marítimas. Refuerza los polos industriales locales y hoy comienza este primer gran hito de este buque, y su nombre no es casual, bautizar este nombre como Magallanes es demostrar la audacia y para donde mirará su proa”.
El mandatario consideró que “la Armada siempre está presente cuando el país está en dificultades y su acción no solo se limita a la defensa, sino que cumple roles fundamentales en tiempos de paz. Apoyando la reconstrucción tras un maremoto, combatiendo el crimen organizado y haciendo labores de rescate durante los incendios forestales”.
ASMAR y su rol en la construcción naval tras el Magallanes
Desde Asmar reconocen que existe una capacidad instalada en la Región del Biobío para la construcción naval.
Bajo ese escenario, el contraalmirante José Miguel Hernández, director de Asmar, aseveró que “se trata de un buque que tuvo 1.700 personas implicadas en su construcción, y puede operar de forma independiente por 30 días. Su capacidad considera hasta 345 personas embarcadas. Todo lo anterior describe el trabajo de los chilenos, capacidad técnica del país, encadenamiento productivo. El avance físico es del 67% de construcción”.
El encargado de Asmar complementó con que “este es el primer buque multipropósito del proyecto Escotillón IV y constituye un paso fundamental dentro de la política de construcción naval. Su inclusión permitirá fortalecer capacidades navales, logísticas y de apoyo al país, entregando a la Armada medios más versátiles para cumplir sus tareas”.
“El Magallanes debe entenderse como una política estratégica del Estado, esta distinción debe entenderse en tiempos de estrechez fiscal, ya que no debe entenderse como un gasto corriente sujeto al gasto presupuestario, ya que sus retorno son más largos”, cerró.
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