La Universidad de Concepción dio un nuevo paso en el desarrollo de una tecnología que busca transformar la industria del cobre en Chile. Se trata de un proyecto que apunta a procesar concentrados sin generar emisiones contaminantes ni residuos sólidos, una de las principales deudas ambientales del sector.
La iniciativa entró en su fase de pilotaje, etapa clave para evaluar su funcionamiento a mayor escala y acercarla a una eventual aplicación industrial. El proyecto es liderado por investigadores del Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la Facultad de Ingeniería de la casa de estudios.
El lanzamiento de esta fase se realizó en el campus Concepción y reunió a actores relevantes del mundo minero, entre ellos representantes de Codelco, BHP, Anglo American, Enami y Antofagasta Minerals, además de la empresa alemana Aurubis.
Un paso hacia una minería más limpia
El desarrollo tecnológico surge en un contexto marcado por el aumento de la demanda global de cobre, impulsado principalmente por la transición energética. Frente a este escenario, la propuesta de la UdeC busca no solo reducir el impacto ambiental de los procesos tradicionales, sino también aumentar el valor agregado de los minerales que se producen en el país.
Según explicó el rector de la Universidad de Concepción, Carlos Saavedra, esta etapa permite proyectar el crecimiento de la iniciativa y avanzar en decisiones estratégicas. “Estamos muy motivados por los desafíos que implica, pero también por el ejemplo que representa para el sistema universitario al impulsar una tecnología con potencial de transformar el sistema productivo a nivel nacional y global”, señaló.
Tecnología con proyección industrial
El proyecto actualmente se encuentra en una etapa intermedia de madurez tecnológica, con pruebas realizadas en entornos semi-piloto. Con el financiamiento de 10 millones de dólares adjudicado a través de Corfo, el equipo espera avanzar hacia pruebas a mayor escala que permitan validar su viabilidad técnica y económica frente a los métodos tradicionales.
La directora de negocios tecnológicos del proyecto, Marcela Angulo, destacó el avance alcanzado: “Hoy, por primera vez, tenemos la posibilidad de enfrentar un pilotaje a una escala que permite proyectar una operación industrial”.
En la misma línea, el académico Roberto Parra, director del proyecto, valoró el respaldo de la industria minera, señalando que “este hito representa la consolidación de un trabajo de décadas en estrecha vinculación con el sector”.
Proyección a futuro
Si los resultados del pilotaje son positivos, los investigadores estiman que hacia el final de la década podría existir una planta de demostración operativa, lo que marcaría un avance significativo para el país en el desarrollo de tecnologías propias para una minería más sostenible.
De ser así, estaríamos hablando de “una tecnología propia, más eficiente y con un impacto económico y social significativo”, según afirmó el académico Igor Wilkomirsky, uno de los impulsores del proyecto.
Revisa aquí más noticias. Síguenos en Facebook para estar al tanto del día a día y también en nuestro Instagram para ver fotografías, datos y contingencia nacional e internacional.