Los incendios forestales que azotan a las regiones del Biobío y Ñuble se enmarcan en una seguidilla de jornadas con elevadas temperaturas, baja humedad y otras condiciones favorables para la propagación del fuego. Una de estas es el denominado “viento puelche”, que sería un importante factor en el avance de las llamas en la zona.
Para explicar el concepto, la jefa del Observatorio Climático de la Facultad de Ingeniería de la Universidad San Sebastián (USS), Paula Santibáñez, conversó con SABES. La experta detalló las características del fenómeno, interpretó el estado climatológico actual y se refirió a los pronósticos de los próximos días.
“Las condiciones actuales en Biobío y Ñuble corresponden a un episodio de calor extremo en pleno verano, con máximas que se han proyectado cercanas a 38 °C en sectores interiores, acompañado por humedad relativa muy baja y viento, lo que configura un escenario altamente desfavorable para el control de incendios. Este patrón se asocia a estabilidad atmosférica y subsidencia en altura, con ambiente seco y cielos despejados, mientras en superficie se intensifica el calentamiento del valle y del interior. Esto acelera el secado de combustibles finos y eleva la probabilidad de propagación rápida durante la tarde”, indicó.
En palabras de la climatóloga, el viento puelche “es un viento cálido y muy seco de componente este que se activa cuando, bajo una dorsal cálida en altura, se mantiene un ambiente estable y despejado que potencia el calentamiento del valle e interior en Chile, generando una baja térmica local. Si al mismo tiempo existe una mayor presión relativa al otro lado de la cordillera, se intensifica el gradiente de presión a través de los Andes y el aire es forzado a cruzar hacia Chile. Al descender por la ladera occidental, se comprime y calienta el aire. Llega al país como rachas cálidas y secas desde precordillera hacia valles interiores, con una caída marcada de la humedad relativa”.
Sobre la influencia de este fenómeno en la propagación de incendios, detalló que “al ser racheado (no constante), aumenta la velocidad de avance del fuego y dificulta el control directo. También, al ser muy seco, reduce la humedad del aire y de los combustibles finos, facilitando ignición y propagación. Además, favorece el transporte de pavesas, aumentando la probabilidad de focos secundarios a distancia”.
“En cuanto a duración, los reportes meteorológicos han señalado que el ‘peak’ de condiciones más adversas, se concentra en domingo y lunes, con tendencia a un alivio relativo a partir de mitad de semana (miércoles en adelante), aunque el riesgo no desaparece de inmediato”, añadió.
“Alta de Bolivia”, otro fenómeno que propicia incendios
El viento puelche no es el único factor anómalo que influye en esta devastadora situación. La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) emitió una alerta de altas temperaturas por condición sinóptica de “Alta de Bolivia” desde la región Metropolitana hasta Biobío.
“En la zona central y centro-sur, la ‘Alta de Bolivia’ se interpreta como un anticiclón en altura que tiende a estabilizar la atmósfera, favorecer cielos más despejados y reforzar el calor en superficie. Esto mantiene baja humedad y acelera el secado de combustibles, aumentando el riesgo de incendios. La posibilidad de nubosidad convectiva y descargas eléctricas asociadas a este patrón suele ser más probable en sectores cordilleranos y no implica necesariamente nubosidad generalizada en el valle o la costa”, aseguró Santibáñez.
En cuanto al pronóstico para los próximos días en la zona, la experta señaló que hay “un escenario muy complejo durante el lunes 19, con la peor combinación para incendios: calor extremo, aire muy seco y viento. En el interior se esperan máximas de 37 a 39 °C en zonas como Chillán y Los Ángeles, mientras que en el borde costero el efecto marítimo modera las máximas, como Concepción en torno a 24 °C. La humedad relativa se mantendría muy baja, en torno a 20 o 30% e incluso con posibilidad de caer hacia 15% en horas críticas, lo que acelera el secado de combustibles finos”.
“En paralelo, se proyectan vientos relevantes. En valle y precordillera de Ñuble y Biobío se anticipan rachas de 40 a 50 km/h, con sectores del centro-sur superando 60 km/h, y presencia de Puelche como factor de propagación. Hacia martes y miércoles se observa una moderación relativa del calor en el interior, bajando a rangos cercanos de 32 a 34 °C. Aquello que puede abrir una ventana operativa algo más favorable. Aun así, el riesgo seguirá alto mientras persistan combustibles secos, continuidad de vegetación y episodios de viento local”, agregó Paula Santibáñez.
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