La Escuela Especial de Tomé es un establecimiento educacional que se especializa en la formación de alumnos con discapacidades intelectuales, autismo y parálisis cerebrales. Estos últimos tienen la oportunidad de realizar distintas actividades que les permitan entrar de buena manera al mundo laboral.
Proyecto novedoso
David Saavedra, docente de la Escuela Especial de Tomé comenta que “el establecimiento es público, estamos atendiendo estudiantes desde primero básico a laboral 3 (…) yo trabajo con un laboral 2. En la parte vocacional, desempeñamos un huerto orgánico, hidroponía y fitoterapia, esta última se basa en la elaboración de ungüentos, mentolatos, aceite de orégano y varias cosas más”.
Saavedra indicó que esta actividad fue posible gracias a la postulación del proyecto en cuestión al Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis). Este fue fabricado por él y la fonoaudióloga del recinto, Vanesa Cabrera. El proyecto resultó ganador y permitió que los alumnos de la Escuela Especial puedan emplear esta tarea.
“Creo que el proyecto tuvo un resultado muy positivo, trabajamos con alumnos y exestudiantes de la escuela, además de jóvenes con discapacidad que son destacados en la comuna”. Sostuvo Saavedra.
Sumado a lo anterior el profesor añade que en la escuela les enseñan a sus alumnos distintas habilidades para la vida: “Salimos hartos a la calle a negocios para que aprendan el valor del dinero, cruzamos la calle, enseñamos de las instituciones existentes y cosas así. Además, hay talleres laborales de cocina y de elaboración de mosaicos”.
La escuela cuenta actualmente con 40 alumnos, entre los 7 y 26 años. Saavedra indica que uno de sus objetivos, junto con otra docente diferencial de la escuela, Francisca González es lograr la inserción laboral de sus estudiantes. “Por su discapacidad se les complica encontar un lugar de trabajo”, afirmó el docente.
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