Italo Fideli y sus hijos Matías, Gianfranco y Stefano son la familia que lidera la escena nocturna del Gran Concepción. Junto a sus socios, poseen el Club Somos en San Pedro de la Paz y la discoteca Sins Club en Concepción. Ambos locales arrasan en la noche penquista.
Su pasión por la bohemia está en su sangre. Según cuenta Ítalo, este gusto es herencia de su padre, Duilio Fideli. “Recuerdo que para él todo era fiesta y música. Escuchaba hasta el tenedor caer al piso y se ponía a bailar”, comenta.
“Siempre nos ha gustado la noche, disfrutar y ahora lo hemos podido unir con los negocios”, agrega. “Apostamos por una bohemia buena, sana y segura. Donde nadie esté preocupado porque les vaya a pasar algo a ellos o a sus familiares”, comenta Ítalo.
Además, él cuenta que: “En un comienzo mi señora no estaba muy contenta con estos negocios, pero ahora nos apoya al cien por ciento en nuestros proyectos”.
Matías, el mayor de los hermanos, trabaja en la producción de las noches del Club Somos. Local que administran junto al socio y conductor de TV, Julio César Rodríguez. Incluso, este pub ha contado con visitas de Michelle Carvalho, Joche Vidal, Arturo Longton o Iván Cabrera, entre otros rostros de la farándula.
Gianfranco Fideli, también es DJ. “Comencé en el colegio con una mesa de DJ. Luego mis propios compañeros me pedían que les tocara en sus cumpleaños o fiestas. Incluso, me empezaron a pagar por hacerlo. Luego en un verano en Licanray me profesionalicé y me comenzaron a llamar de distintas discotecas”, cuenta.
Los hermanos Fideli, incursionaron en este mundo a la par de estar estudiando en la universidad. “Siempre separé los estudios a la vida bohemia, cuando tenía que hacer trabajos o estudiar, priorizaba la universidad”, cuenta Gianfranco.
“A los tres siempre les ha gustado la noche, pasarla bien. Pero también son muy responsables con sus obligaciones”, agrega Ítalo.
Stefano, el menor de los Fideli, es el encargado, junto a su socio Cristóbal Beltrán, de la discoteca Sins Club.
Él comenzó en la producción de eventos para menores de edad en su época en el colegio, con el Rancho Prohuella. Desde ahí, saltó a un público más adulto con nuevo proyecto Sins Club. “Antes colaboré con distintas discotecas", agrega.
Actualmente, según cuenta Stefano, Sins Club apuesta por un público que no puede entrar a la mayoría de las discotecas de la zona. “Apuntamos al público de mayores de 18 años, que no puede ingresar a varios locales, por la restricción de edad”.
Por otro lado, Club Somos tiene el objetivo de reunir a un público mucho más variado. “Queremos juntar las generaciones de mis hijos con la mía. Que puedan disfrutar todos juntos sin tener que ir de un local a otro”, dice Ítalo Fideli.
“Nosotros somos familia, pero también somos amigos, un equipo y cuatro socios”, afirma el padre y líder del clan.
Una historia ligada a una particular "herencia", que al parecer, tendrá como misión mantener espacios de entretención para las nuevas generaciones que aman la bohemia penquista.
Revisa más noticias de la Región del Biobío. Síguenos en Facebook para estar al tanto del día a día penquista. También en nuestro Instagram para ver fotografías con datos de contingencia nacional y del Gran Concepción