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Después de dos años de suspensión de la tradicional fiesta del Estofado de San Juan en Rere (Yumbel) producto de la pandemia Covid 19, parecía que este año la festividad rerina correría igual suerte. Esto pues el negativo pronostico del clima, la falta de recursos y el mal estado del camino hacían complejo retomar la celebración.

Luego de intensas gestiones de los principales actores –comunidad, municipio y privados- se logró impulsar el retorno a Rere de la fiesta criolla, la cual  ya lleva más de dos décadas de funcionamiento.

Es así como días antes maquinaria pesada comenzó a reparar el camino que une Rere con Yumbel. Mientras los expositores, artesanos y comunidad se preparaban para recibir a casi 5 mil visitantes, que llegaron a la localidad entre el sábado 24 y el lunes 27 de junio. Aprovechando el fin de semana largo.

El plato de estado y las calles de Rere

Los amantes de ese nutrido plato de estofado, que  que mezcla pollo, cerdo, conejo, papa y otros ingredientes junto a un caliente caldo -muy propicio para el frio del invierno en la región del Biobío-, tuvieron la oportunidad de almorzar en el gimnasio municipal donde se instalaron diversa cocinería locales, tanto de Rere como de Yumbel.

En paralelo los distintos restoranes de Rere sacaron a relucir su mejor gastronomía con diversos platos criollos. Como por ejemplo el pan amasado, empanadas y una buena cazuela de campo.

Los exquisitos platos de comida se amenizaron con vinos de la zona, artesanos, música en vivo y por supuesto el recorrido por las calles de Rere, en medio de  sus tradicionales casas de adobe y tejas de barro cocido.

Para ello los puntos de atracción como El Campanario, el museo municipal, las tiendas de recuerdos y el museo Casa Cano abrieron las puertas a los turistas que no tuvieron miedo a la lluvia y frío de este naciente invierno 2022.

El show diferente

Pero no solo un buen plato de estofado hizo especial esta tradicional festividad religiosa, había que hacerla diferente después de los años de suspensión.

Para ello desde el mundo privado -el Museo Casa Cano- organizo el domingo 25 la puesta en escena del reconocido comediante nacional Zip Zup. En las dependencias del museo, donde un centenar de personas llagaron a ver la rutina “Pongamos de moda volver a reír”.

La actividad que se rigió por estrictos protocolos sanitarios, duro casi dos horas, donde una parte del público pudo estar dentro la casona de 1800 y otro bajo el techo del pasillo colonial del museo. Gracias a una pantalla gigante que la organización instaló, esto por el aforo permitido.

El director del museo y organizador –Hansel Silva- agradeció la convocatoria y el buen ánimo de los visitantes y rerinios que repletaron el museo.

Del mismo modo Silva le entregó un presente a Ricardo Rodríguez, más conocido como Zip Zup, por su disposición de ir a Rere. Con sus chites e historias cargadas de buen humor familiar.

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