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Luego de cinco periodos como diputado -desde 2002 a la fecha-, Iván Norambuena (UDI) decidió emprender una nueva aventura electoral en la Región del Biobío y postularse al Senado.

En su rol de legislador ha integrado las comisiones permanentes de Vivienda; Desarrollo Urbano y Bienes Nacionales; Bomberos; Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones; y Régimen Interno y Administración. Además, forma parte del Comité Parlamentario Unión Demócrata Independiente.

Norambuena está casado con Viviana Yung Alarcón y es padre de cinco hijos: Andrés Felipe, Sebastián, Benjamín, Juan Pablo y José Tomás; y hoy con 63 años de edad busca alcanzar un escaño en la Cámara Alta.

–¿Por qué decidió emprender este desafío de competir por un escaño en el Senado? 

Quienes estamos en política hace muchos años, y que además tenemos experiencia en el servicio público, no solo en la actividad parlamentaria, sino en otras actividades propias en nuestra región, vemos una motivación especial el dar un paso adicional. Producto de la Convención Constituyente y los resultados que de ahí salgan, hace necesario que uno de los mecanismos adecuados para lograr, de acuerdo con lo que nosotros creemos, lo mejor para el país es el Senado. Quienes conocemos y vivimos en las regiones tienen que ser una defensa propia de lo que estamos viviendo contra el centralismo.

–Justamente en su pacto hay un candidato al Senado por el Biobío que es foráneo de la Región ¿Cuál es la evaluación de su lista y también de la listas contendoras? 

Por lo general, yo que llevo varias elecciones al hombro, tengo un respeto por quienes son nuestros compañeros de lista y también por quienes son nuestros adversarios.

Aquí lo que podemos es discutir, discrepar y marcar posiciones con respecto a nuestras ideas, pero de las conductas de los candidatos son más bien conductas personales y que no me corresponde, por lo menos no me interesa ser opinólogo de eso.

Si algunos de los candidatos, como ya hemos visto que vienen de otras ciudades y de otras regiones a competir aquí, aparentemente con una vara mágica que todo se puede hacer y que todos los demás son malos, no me parece que sea lo mejor para lo que queremos en la Región.

La política sufre un momento de dificultad, de desconfianza, desprestigio y lo que tenemos que hacer es ayudar a que eso pueda mejorar. 

–Hablamos de Sebastián Keitel ¿no?

Cualquiera que venga, si tiene buena intención, perfecto. Pero que se gane la confianza de la gente, que no sea tratando de menoscabar la labor que se puede tener de muchos años quienes vivimos en la en la Región. 

La información es tan rápida hoy en día, el conocimiento de quienes estamos en la actividad pública, sobre todo en el Parlamento, es absolutamente conocida. Entonces hoy, tratar de venir voceros externos a la Región, a decirnos lo que hay que hacer, o a criticar la actitud de quienes estamos no me parece.

Lo que hay que destacar es de que la ciudadanía es la que escoge; la ciudadanía es la que elige y los electores son los que tienen que evaluar de las personas que nos presentamos a cada una de las elecciones. El que tengamos personas que les gusta opinar, que tienen su idea, bueno, hay que respetarlas, pero al final las elecciones la definen las personas, en este caso de la Región del Biobío.

–¿Cuáles serán sus propuestas para las personas del Biobío?

Ahí uno hace un diagnóstico y lo considera en la labor que hemos desarrollado desde hace un buen tiempo. Yo pertenezco a dos comisiones importantes de la Cámara de Diputados, desde hace años, que es la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones; y por otro lado a la Comisión de Vivienda.

Son dos comisiones importantísimas que, además dada la situación económica del país, el presupuesto de la nación independiente del Gobierno que asuma el próximo año, va a ir inclinado absolutamente a una reactivación económica. Y donde se va a dar la reactivación es en dos ejes fundamentales: donde se puede hacer inversión pública, y donde se pueda, por la vía de viviendas sociales.

Tengo clarísimo de que hay ciertas necesidades que son inmediatas de la gente y que hay que ir abordando.  

Tenemos dos focos o dos ejes, pero no hay ninguna duda de que también hay que escuchar lo que nos está pasando en nuestra sociedad, no solo en la región del Biobío, sino que en muchos lugares tenemos un problema de inseguridad.

La delincuencia y el narcotráfico se está tomando los rincones de cada una de las comunas de Chile; y para qué decir lo que ocurre en la zona que yo represento en la Región del Biobío. Pero particularmente la Provincia de Arauco y ahora ya con la Provincia de Biobío, lo más cercano y colindante a la Novena Región. Entonces, ahí es un punto que desde el Senado tenemos que enfrentar en conjunto con las autoridades competentes, ya a esta altura del próximo Gobierno que tiene que asumir.  

–¿Y qué se puede hacer más allá de la legislación? Muchos llaman al diálogo, pero ¿con quién se dialoga en esa zona?

Lo que tengo claro es de que no hay un interlocutor.

Están los que representan a distintos grupos, que representan a distintas comunidades y que dentro de ellos tampoco hay una especie de estructura jerárquica que podamos hablar de que el mundo mapuche lo dirige o lo representa una u otra persona.

Entonces, aquí por un lado van las políticas públicas y por otro también muy de la mano, en este caso por la situación que estamos viviendo, son las políticas de seguridad que debemos tener en nuestro país, en como le damos paz a una zona que hoy día está siendo atacada minuto a minuto.

–Dejó la duda ahí ¿Cómo se le da paz? 

Con estrategias. Yo en esto he echado de menos por parte del Gobierno una definición más agresiva con respecto a introducirse en la zona; que pueda no solo detectar. Porque yo creo que eso es materia de inteligencia y que lo deben tener, me imagino bastante claras las instituciones que se dedican a eso dentro del país.

Pero cómo hacemos para que esos datos, esa información, esa inteligencia que actúa a través del tiempo se pueda llevar a la práctica para detener lo que nosotros estamos viendo. ¿Y qué vemos? vemos el robo de madera.

Entonces en el robo de madera hay estrategias que se deben seguir. Primero detectar, no solo del lugar del que sale el robo de madera, sino al que llega, porque ahí debe haber una complicidad de alguien más. No es solo el que robó, sino también el que compró después esa madera, el destino que tuvo.

Para eso hay mecanismos que tienen que ver desde el punto de vista tributario. Es decir, cómo el Servicio de Impuestos Internos (SII) tiene una estrategia para definir con las empresas que reciben, que compran o que incluso exportan.

Los datos están, necesitamos una acción concreta y eso no lo hemos tenido.

El robo de madera que debe estar, me imagino yo, encadenado con el narcotráfico, no solo en la Provincia de Arauco. Si el narcotráfico está funcionando en todos lados, pero puede ser eso una de las fuentes de financiamiento para poder cometer el tipo de actos que nosotros conocemos.

Falta más decisión de introducirse en los lugares con estrategias específicas como las que le menciono para dar esa tranquilidad a la ciudadanía.

Por otro lado, las policías. Yo me saco el sombrero por Carabineros. Ellos son seres humanos que están sometidos en el día a día a una situación grave de enfrentamiento con una organización criminal, que es la que vemos día a día con armamento pesado.

Cuando usted tiene institución como Carabineros, que para mí es una institución de lujo en Chile, dejando de lado situaciones especiales de integrantes de la institución que fueron lamentablemente conocidas, pero como institución con ese prestigio, con esa preparación tienen que ser dotados de los elementos necesarios para enfrentar a estos grupos armados que existen en la zona.  

–En sus desplazamientos por la Provincia de Arauco ¿se siente seguro?  

Siento que cada vez que uno recorre la zona, al igual que cada uno de los vecinos de allá, hay una sensación de que algo puede pasar siempre. Pero tampoco soy de la idea de que uno tiene que arrancar del sector. Si tenemos que desarrollar el trabajo, hagámoslo y compartamos las mismas inquietudes, las mismas angustias y el mismo temor que pueden tener familias que viven en esa zona.

–Pasemos a la descentralización y regionalización ¿Tiene propuestas para aquello, para hacer de esta Región todavía más protagonista en el país? 

Hoy día existen las delegaciones presidenciales a nivel regional, y existe el gobernador regional elegido por la ciudadanía. Tenemos que lograr una complicidad entre estas dos autoridades y eso se tiene que lograr con una disposición, por un lado, con una distribución de los recursos que la Región va a disponer, y que sea no sea una lucha por quién hace más o quién hace menos; sino en cómo pensamos en el desarrollo de la Región.

Yo veo que en la región del Biobío tenemos carencias de conectividad; tenemos carencias en materia de vivienda, que se ha avanzado, pero todavía las tenemos; hay hacinamiento, y por eso la formación de los comités independientes de que puede haber intereses creados en algunos aspectos, pero deben ser los menos.

–¿Cómo se hace frente al aumento de campamentos en la Región del Biobío?

Dos cosas. Una desde el punto de vista legislativo con políticas públicas amigables para que quienes no tienen vivienda hoy día pueden acceder, más allá de lo que ya tenemos. Porque entendamos que el país, y aquí hablo de todos los gobiernos para atrás y el actual, ha tenido políticas públicas que llegan y permiten un acercamiento a la vivienda propia, incluso sin costo o con un pequeño ahorro.

Pero entonces, ¿por qué aquellas familias que hoy están en las tomas no lo han logrado? Ahí hay un tema. No se han logrado organizar en comités o porque las políticas públicas no tienen un mecanismo de acceso, ya sea individual o grupal.

También va por el lado de la carencia de terrenos. Nuestra Región tiene dificultades, la Provincia de Arauco para qué decir. Por lo tanto, construir viviendas sociales que tienen, de acuerdo con las políticas públicas, un monto determinado, ya con la preparación del terreno pasa a ser una segunda dificultad, porque se encarece mucho. 

Tenemos en la misma comuna de Lota, cuando vemos un proyecto muy ambicioso que nos tocó trabajar con los dirigentes del sector: LotaGreen. 600 viviendas, un proyecto para Lota muy bueno, pero que tenía sus dificultades y sus costos para poder urbanizar un sector y conectarlo con la parte central de Lota. Hay costos de por medio.

Entonces eso lamentablemente, a través del tiempo, no se ha logrado definir un sistema de financiamiento en el cual se haga la diferencia de unas ciudades con otras o de una región con otra. No es lo mismo construir en Concepción, Talcahuano, Penco, que construir en Arauco, Curanilahue o Cañete, los costos son absolutamente distintos.

–Para finalizar ¿Cómo definiría esta candidatura actual en este ambiente electoral en medio del trabajo de la Convención y en medio de la pandemia, además?

Primero una elección absolutamente distinta a las que hemos enfrentado en los últimos años. Absolutamente distinta. Con el convencimiento de que la gente no está votando por colores políticos, sino es que está votando por personas. Entonces el objetivo obviamente es lograr la confianza, que no es tan fácil para los que están en política lograr esa confianza que nos permita llegar, en el caso mío, al Senado.

Una candidatura que espero que una vez electo siga el camino de lo que es la gestión parlamentaria. La gestión parlamentaria desde el punto de vista legislativo, por un lado, que son los grandes temas a nivel nacional y se da en lo que hemos hecho siempre, que ese acercamiento con la ciudadanía; con los líderes sociales; que nos permite desde la posición que uno tiene como parlamentario entrar a solucionar muchos problemas.

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