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Una férrea oposición han planteado ambientalistas y vecinos de la Región del Biobío al proyecto de transmisión energética denominado "Sistema de Transmisión Zonal Grupo 3 S/E Itahue- S/E Hualqui". La Coordinadora Interregional Libres de Alta Tensión acusó un limitado proceso de Participación Ciudadana (PAC).

El proyecto contempla instalar una carretera eléctrica que pasará por 150 localidades, entre las regiones del Maule, Ñuble y Biobío. Forma parte del Plan de Expansión del Sistema de Transmisión Zonal del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) decretado por el Ministerio de Energía.

"Este proyecto, de ejecutarse, complicaría el buen vivir de nuestras comunidades, generando consecuencias directas en nuestras vidas y en todo el ecosistema. Primeramente el impacto medioambiental es incalculable. Pérdida de vegetación; especies protegidas y tipos de hábitat; muerte de aves por colisión y electrocución; desorientación y muerte de insectos polinizadores; especialmente las abejas; aumento de riesgo de incendios forestales; amenaza a nuestras aguas; erosión del suelo y contaminación del aire", expuso en una misiva la Coordinadora.

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"A nivel socioeconómico y sociocultural, existirán daños a la propiedad, desde la expropiación de los terrenos, hasta la desvalorización de los terrenos cercanos, por fraccionamiento y por utilización de la zona para la instalación de torres y tendido eléctrico; depreciando significativamente el patrimonio local de la zona, dañando irreparablemente el turismo, la cultura, la agricultura, ganadería, apicultura y otras actividades productivas", agregaron.

En cuanto a la salud humana, añadieron desde la Coordinadora, "existe evidencia científica de graves daños asociados a la exposición de ruidos y electromagnetismo. Pudiendo generar trastornos variados al organismo e incremento de algunos tipos de cáncer, con énfasis en embarazadas y leucemia infantil. El mismo Colegio Médico de Chile interpeló en 2015 a la presidenta Michelle Bachelet, expresando el rechazo a la posible instalación de torres de alta tensión en Valle del Elqui. Según palabras del Dr. Andrei Tchernitchin, entonces presidente del Departamento de Medio Ambiente del Colmed, el peligro es que los tendidos de alta tensión 'producen radiación electromagnética, los que producen alteraciones en el organismo, leucemias; cáncer cerebral; cáncer de mamas masculinos y femeninos; daños neurológicos; depresión y suicidios, etc.'”.

Solicitud al Gobierno

Así las cosas, las agrupaciones que conforman la Coordinadora solicitaron al Ejecutivo, reiniciar el proceso de Participación Ciudadana -con sus 60 días hábiles respectivos-, cuando existan condiciones sanitarias; climáticas; sociales; técnicas y logísticas adecuadas. "Con el fin de facilitar, asegurar y transparentar la participación de las comunidades que serían afectadas. Y que de esta manera nos permitan aportar con las observaciones ciudadanas, en su plenitud. O al menos, requerimos que la PAC quede suspendida hasta la fecha de finalización del estado de excepción (30 de septiembre de 2021), fecha en la cual se reevalúe su pertinencia", arguyeron

Además, solicitaron una reunión (presencial y telemática) con el Director Ejecutivo del SEA, Hernán Brucher; con presencia de la Ministra de Medio Ambiente, Ministro de Energía y Ministro de Salud. Además, de representación de las distintas comunas y localidades afectadas y sus respectivos alcaldes.

Ingresan observaciones

Antes de que el plazo para ingresar indicaciones se cerrara, el senador Alejandro Navarro ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) 72 preguntas para demostrar que no existen las condiciones para que la carretera eléctrica se lleve a cabo.

"El proyecto de la empresa Mataquito, que pretende construir una carretera eléctrica desde Molina en la Región del Maule, hasta Hualqui en el Biobío, a lo largo de 406 kilómetros, es altamente resistido por miles de habitantes de las 20 comunas por donde pretende atravesar”, dijo el Parlamentario.

“No solamente pasaría por el lado del Parque Nacional Nonguén, alterando su flora y fauna; o por la Ruta Patrimonial de Nirivilo en el Maul. Sino que además afectará las economías locales de decenas de comunidades y la forma de vida de miles de personas”, afirmó Navarro.

“Pero lo más preocupante”, continuó, “es que los cables de las torres de alta tensión pasarán incluso por encima de cientos de casas en las tres regiones, tal como han denunciado en Cauquenes o Hualqui, a solo metros de escuelas y rozando las copas de monocultivos, con el grave peligro de incendios forestales cada verano”.

Críticas por poca participación ciudadana

Para Navarro, nuevamente se empuja un proyecto con casi nula participación ciudadana. "Miles de personas que se verán afectadas y que temen al riesgo de la contaminación electromagnética, que según diversos expertos puede dañar en mayor medida a los menores de edad, mujeres embarazadas y adultos mayores (...) Un estudio realizado en China con más de 200 operarios que trabajaban bajo condiciones de radiación electromagnética, concluyó que su salud podía verse perjudicada, así como tener efectos adversos en su sistema inmune y su genética".

“Por ello es que nuestras 72 observaciones le preguntan a la empresa, cómo va a asegurar la salud y la vida de las personas que vivan cerca al trazado de la carretera eléctrica, así como a sus trabajadores; cómo se protegerá la flora y la fauna en los más de 400 kilómetros, o cómo se asegurarán que no se contaminen los más de 110 cursos de agua que cruzarán desde el Maule hasta el Biobío”, concluyó el senador Alejandro Navarro.

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