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Una angustiante situación vive una familia de Hualpén. Denuncian que Chilexpress extravió un paquete que contenía la biopsia de una adulta mayor que padece cáncer.

Todo comenzó el pasado 26 de mayo. Ese día la familia de la mujer contrató los servicios de la empresa para enviar su muestra. El destino era el laboratorio CITOLAB, en la comuna de Providencia.

Carolina Farías es la hija de la mujer afectada. Según explicó, el paquete que enviaron contiene la última biopsia que se ha realizado su madre. “Es la que, finalmente, va a determinar cuál es el tratamiento que deberá seguir”, señaló.

En esa línea, Carolina relató que la decisión de enviar la biopsia por ese método no fue algo improvisado. “Nos pidieron que nosotros retiráramos la muestra del laboratorio. Así que firmamos unos papeles y lo hicimos.  Detrás de esto hay una tremenda cantidad de trámites que hay que hacer. No es una cosa de un día para otro”.

La mujer indicó que, en un principio, iba a ser el Sanatorio Alemán quien iba a enviar la biopsia al laboratorio de Santiago. Sin embargo, al final, le informaron a la familia que tenían que hacerlo ellos.

Enterados de aquello, Carolina y su familia hicieron lo que se les indicó. Recibieron de parte del GES del Sanatorio Alemán el paquete, que había sido embalado de manera que garantizara la seguridad del contenido. La muestra iba sellada en un taco de parafina, como es habitual en envíos de esta naturaleza.

Con la caja en su poder, procedieron a hacer el envío con Chilexpress y mediante la modalidad de envío prioritario. “Elegimos Chilexpress, porque pensamos que era la más confiable. Había tenido malas experiencias con otras empresas. Pensamos que con el envío prioritario sí o sí iba a llegar”, explicó Carolina.

El método escogido les prometía una entrega en menos de 24 horas. Sin embargo, dicho plazo se cumplió y el paquete aún no llegaba a su destino. Carolina y su familia pensaban que quizá sólo tardaría un poco más. Hasta que pasaban los días y no había señales de la caja.

“Íbamos siguiendo el estado del envío y estaba pegado en ‘envío en tránsito’. Se le perdió el rastro. Después del jueves (27 de mayo) pensamos que podía llegar el viernes. Pero no llegó. llamé al laboratorio y no había llegado. Esperamos al lunes. Y el martes, como todavía no llegaba, entramos en pánico”. Así recordó Carolina esos momentos de incertidumbre.

Al día siguiente, un mensaje de Chilexpress confirmó sus peores sospechas. “Desde la página web, le dijeron a mi hermana que el paquete estaba perdido. A las 2 am, le llegó un correo automático diciendo que el paquete estaba perdido y que por favor ella diera su cuenta bancaria para indemnizarla”, narró Carolina.

Obviamente, la familia no podía conformarse con eso. Contactaron a la empresa y tocaron diversas puertas para esclarecer dónde podría estar el paquete. “Los primeros días, los de Santiago decían ‘ese paquete nunca salió de Concepción’. Los de Concepción decían que ya se había ido a Santiago. Se culpaban unos a otros. En la bodega nos confirmaron que el paquete sí se fue”, comentó Carolina.

Luego de días cargados de angustia e incertidumbre, el pasado sábado hubo un avance. La familia consiguió contactar al gerente general de empresa. “Él nos dijo que tienen un equipo buscando. Confiamos en eso. En que aparezca. Pero mientras no aparezca, estamos en cero”.

“Esto es distinto a cualquier otro extravío”

Carolina aclaró que la muestra que Chilexpress ha perdido no puede restaurarse por otro medio. “La muestra es irrecuperable. No tenemos ninguna forma de hacerlo. No podemos sacar la muestra de nuevo. ¿Cómo operan a una paciente con cáncer de nuevo? Es imposible”, explicó.

Por eso, encontrar cuanto antes el paquete extraviado es vital. No hay más opciones. Y es que no es algo que pueda resolverse como habitualmente se realiza en estos casos. “La indemnización que ellos ofrecen no nos sirve. Lo referido a daño moral y perjuicios se verá más adelante. Ahora sólo nos sirve que aparezca la caja extraviada para así poder acceder al análisis genético. Esto es distinto a cualquier otro extravío. Lo que se perdió es una cosa de la que depende la vida de mi madre”.

En ese sentido, Carolina indicó que al principio optaron por no contarle a su madre lo que había pasado. Pero a medida que el tiempo avanzada y el paquete no aparecía, no tuvieron más remedio que narrarle lo sucedido. “Nosotros no sabíamos qué decirle. Ahora mi madre está mal. Se desmoralizó, no quiere comer. Sabe que de esto depende su vida. Es una cosa así de terrible”, expresó.

Finalmente, ante las preguntas de distintas personas en redes sociales que cuestionan la decisión de recurrir a Chilexpress para enviar algo tan importante, Carolina sostuvo que esa “fue la indicación que nos dio Oncosalud y el Sanatorio Alemán. ¿Qué más podíamos hacer? Hicimos lo que las personas que entienden del tema nos indicaron. Es una práctica muy habitual para pacientes de regiones”. 

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