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A pesar de la continua reconversión de camas UCI realizada en la Región del Biobío, la capacidad del sistema hospitalario sigue al límite ante los altos casos de coronavirus en la zona.

Tras el último reporte de la Seremi de Salud, la dotación de camas críticas en el sistema público y privado es complejo para enfrentar la pandemia.

Un claro ejemplo es el Hospital de Curanilahue, recinto asistencial que se quedó sin camas UCI, de las 10 disponibles.

En el Hospital Higueras en Talcahuano sólo quedan 4 camas UCI para pacientes. En tanto, Hospital de Los Ángeles hay 5 disponibles.

De hecho, sólo quedan 27 de 244 camas UCI a nivel regional, es decir, una disponibilidad del 11%.

Mientras que las camas UTI llega a 28 de 130 en la red, lo que llega a un 22% para su ocupación.

“Esto da cuenta de la alta capacidad de la red de reconversión de camas, pudiendo derivar pacientes a recintos de la misma región o a otras regiones del país de ser necesario", detalló el Seremi de Salud, Héctor Muñoz.

Mientras que Carlos Vera, coordinador de Redes Asistenciales de la Macro Zona Sur, explicó que para llegar a 300 camas UCI se debería hacer uso de salas de pre y post operados, quirófanos, e, incluso, de UCI pediátrica y, además ocupar los equipos de anestesia como ventiladores.

“Estamos trabajando para tener, en algunas áreas específicas, espacio para ventilar personas con máquinas de anestesia. Podríamos llegar a las 300 camas UCI”, dijo Vera.

Finalmente, la dotación de ventiladores mecánicos, en tanto, llega a 244, 59 de ellos disponibles, que equivale al 24%, detallaron desde la Seremi de Salud.

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