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Fueron más de tres años de investigación. A partir de la tesis de magister en Microbiología de la Universidad de Concepción, de Luis Aguilar, comenzó el proceso de creación del desinfectante de alimentos no tóxico para consumo humano: Dacetix® .

El proyecto se mejoró en el proyecto Fondef-VIU, premiada en programas de innovación en Inglaterra obteniendo el segundo lugar el año 2017 y por el programa Ignition de Know Hub Chile-UCR I Corps para presentar este producto en California, EE.UU (2019).

Dacetix apunta a combatir los patógenos desde la gran industria hasta la comida diaria que se consume en cualquier hogar.

De acuerdo a Luis Aguilar “permite que la industria alimentaria pueda aplicarlo sobre las superficies en contacto directo con los alimentos (bandejas, correas transportadoras) como sobre los alimentos, por lo que se propone que se utilice durante el proceso productivo; de esta forma pueden disminuir los tiempos de limpieza, el consumo de agua y disminuir la reaparición del patógeno”.

“La innovación radica en ocupar compuestos seguros, que en sinergia pueden actuar contra micro-organismos. Esto hace que el producto pueda entrar en contacto con el alimento e ingerido sin ningún problema”.

Sobre el sabor de la comida, Aguilar detalló que “se hicieron pruebas donde no hubo cambio de sabor ni de textura. Incluso nosotros como equipo lo consumimos con lechuga, pollo y salmón, y hay total seguridad para que salga al mercado”.

Sobre la forma de uso el investigador explicó que el alimento se puede sumergir o rosear con el desinféctate sin necesidad de tener que lavarlo nuevamente antes del consumo.

Centro de Biotecnología

El equipo atrás de Dacetix lo componen también las investigadoras: Nathaly Ruiz-Tagle y Marjorie Obreque, junto al asesor comercial, Lucas Rebolledo.

Ahora, Dacetix está en etapa de conseguir los permisos sanitarios suficientes para entrar al mercado.

El trabajo de indagatoria científica se realizó en el laboratorio de Biopelículas del Centro de Biotecnología, donde el jefe de la unidad, Homero Urrutia dijo que “las metodologías

de microbiología en general, que ofrece el laboratorio, permite que las buenas ideas puedan ser impulsadas al menos a una etapa piloto”.

Por su parte, David Contreras, director del Centro de Biotecnología comentó que “la misión del CB es realizar ciencia aplicada para que solucione el problema de las personas, donde tenemos una dedicación regional y nacional”.

Dentro de los resultados obtenidos en el proceso investigativo, por el equipo que Luis lidera en el Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción, se logró determinar que:

Resultados de laboratorio:

1. En arándanos no inoculados (se probó sin agregarle más microorganismos) se controló el 100% de la pudrición al cabo de 21 días.

2. En arándanos inoculados con Botrytis cinerea en condiciones de packing (4°C) se controló el 100% de la incidencia (enfermedad) al cabo de 42 días.

3. En ciruelas inoculadas con Botrytis cinerea en condiciones de packing (4°C) se controló el 90% de la incidencia al cabo de 42 días.

4. Controla el 99,999% de las bacterias L. monocytogenes, E. coli y Salmonella spp. Presentes en vacuno, pollo y salmón; almacenadas en frio.

5. Controla el 99,9% de las biopelículas producidas por L. monocytogenes, E. coli y Salmonella sp.

Estimaciones de la industria:

1. Se pierde al menos el 20% de frutas debido a la presencia de patógenos como B. cinerea, lo cual podría ser disminuido o evitado al utilizar el desinfectante.

2. En la industria pesquera podría evitar las pérdidas por brotes de patógenos (varían dependiendo la industria y el tamaño de esta).

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