Fosis comenzó a ejecutar el programa Educación Financiera para estudiantes de sexto y séptimo básico. El objetivo es formar a los alumnos en habilidades y conocimientos que les permitan una adecuada relación con el dinero, con el fin de que comprendan conceptos generales de planificación financiera, ahorro y emprendimiento. Como parte de la metodología, incluye un juego de mesa diseñado especialmente para el programa: “Karukinka: el juego del ahorro”, que permite a los niños desarrollar un pensamiento estratégico a través de personajes que deben recolectar semillas en el bosque durante todo el verano, para sobrevivir en el invierno.

En su lanzamiento en la región del Biobío, el programa se ejecuta en cuatro escuelas de la comuna de Concepción, y en una de la comuna de Lebu, provincia de Arauco, beneficiando a 319 alumnos de 10 cursos en total. Tiene un periodo de ejecución de nueve meses y se aplica como parte de la jornada escolar.

El director regional de Fosis, Claudio Guiñez, explicó que “generamos una estrategia de trabajo con los niños, porque queremos generar consumidores responsables, que sepan administrar su presupuesto y sus recursos, y así alejarlos de la vulnerabilidad que implica el sobreendeudamiento.

Antonela Paredes es alumna de séptimo básico de la Escuela Diego Portales, participante del programa: “me encanta este juego porque nos preparará para ser personas íntegras en el futuro, y lo mejor es que se aplica de manera interactiva también con nuestros compañeros y profesores”

Como resultado del programa Educación Financiera para niños y niñas, los cursos deberán formular un proyecto que contará con un financiamiento de FOSIS, de un monto total de $250.000 por curso, y un financiamiento propio de al menos un 10%, generado por el grupo, mediante una estrategia colectiva que tendrá como condición no afectar el presupuesto de sus respectivas familias.

Los proyectos podrán estar orientados a la compra de bienes tangibles y/o servicios y que beneficien directamente a todo el curso, como, por ejemplo, la realización de actividades recreativas de fin de año (paseos, cenas, convivencias); o adquisición de vestimenta escolar, tales como: chaquetas recordatorias, uniformes escolares.