Foto: Radio Aguamarina

Momentos de gran tensión se vivieron durante la mañana de este miércoles en Tomé, durante el desalojo de los habitantes del sector Tres Pinos, en el sendero costero que une las playas Bellavista y Punta de Parra.

Según argumentan los vecinos, ellos utilizan dicho sector para trabajar como mariscadores o en la recolección de algas. Añadieron que ellos urbanizaron el lugar, lo hermosearon e incluso instalaron sillas y mesas para los turistas que caminaban por el sector. Agregaron que, gracias a ellos, el sector se volvió mucho más seguro.

Los residentes del lugar indicaron que “nos costó mucho tomarnos este terreno, trabajamos y limpiamos la playa. La gente entra a trotar hacia adentro, ahora sólo va a quedar la cochiná, porque ellos demolieron pero no van a limpiar”.

El operativo se llevó a cabo bajo un fuerte resguardo por parte de Carabineros, quienes fueron advertidos de la negativa de gran parte de los pobladores.

Cabe recordar que los vecinos del lugar fueron notificados en agosto de la erradicación. Cabe señalar que el municipio de Tomé informó en ese entonces que “esta demolición se enmarca en el incumplimiento de las normas de urbanismo y construcción, que no existen permisos de construcción, que es una toma y que no existen las condiciones para generar actividades comerciales y productivas”.

“Ya basta de esto, no podemos permitir que estas situaciones sucedan, porque también los terrenos tienen propietarios, hay una parte que es de la faja de un particular, quien realizará exactamente la misma acción, y nosotros estamos ejecutando este procedimiento en aquellas edificaciones que están en la antigua faja de ferrocarriles y que están entregadas en comodato al Municipio, destacando que la mayoría de las viviendas están en esta faja pública”, manifestó el alcalde Eduardo Aguilera cuando se entregaron las notificaciones a los moradores.