Es una sentencia definitiva. La Corte Suprema ratificó la inadmisibilidad de la querella de capítulos presentada en contra de la ministra Carola Rivas, por supuestas injurias que habría proferido en contra del excomisario de la PDI, Héctor Arenas, tras divulgar antecedentes en el Caso Matute.

El máximo tribunal del país detalló en su fallo que “(…) la ausencia del ánimo de lesionar el honor de otro y la presencia de otros, de reconocimiento social superior, impide la tipicidad de la acción”.

El prefecto (r) de la Policía de Investigaciones, Héctor Arenas, contó que “aquí lo que se hizo en el fondo es lo que vulgarmente y antiguamente se conocía como un juzgado chico, o sea, ellos tomaron la resolución que lógicamente favorece a un miembro del Poder Judicial”.

Añade también que “queda claro también que un ministro puede decirlo que se le antoje y cualquier persona civil no puede ejercer su derecho”.

Rivas por su parte insistió en que “constituye un plan de comunicaciones que el Poder Judicial viene gestionando no solo en el caso que me convoca sino que en todas las actuaciones que realiza, se estipula que sea de cara a la ciudadanía, los jueces somos servidores públicos y en este sentido tenemos que actuar con transparencia”.

La magistrado se tomó una pequeña revancha y cerró diciendo que “de esta manera la ‘tonteoría’ que el señor Arenas llamó a la hipótesis que nosotros investigamos, no es la teoría de la ministro Rivas, es precisamente la teoría de la Policía de Investigaciones”.