Tal vez no todos, pero si la mayoría de los niños que gustan del fútbol sueñan con convertirse en profesionales de la actividad y ojalá vestir la camiseta de los mejores equipos del mundo. Un sueño que también da espacios para que aparezcan intermediarios que permitan lograr ese sueño; y así ocurrió en Tomé con un menor de tan solo 10 años.

Su madre, Soledad Garrido, acusa que un presunto representante, que también vive en Tomé y mantiene a su cargo divisiones menores de equipos de la comuna, los engañó al prometer iniciar gestiones para pedir una prueba técnica de su hijo en Italia, viaje que costó cerca de 2 millones de pesos y que pagó el papá del menor.

El acusado es Osvaldo Moena, conocido futbolista amateur de la comuna que se promocionó como “procuratore sportivo”, una especie de mánager de jóvenes talentos en Tomé, para llevarlos a pruebas en equipos como la Lazio, Roma y Nápoles.

“Él no tiene nada que compruebe lo que dijo, que había estado conversando con dirigentes de la Roma, Lazio y Nápoles y en uno de esos clubes, en la Lazio, le habían pedido que llevara al niño ahora en septiembre y de eso hay muchos testigos porque lo dijo en una reunión familiar del cumpleaños de mi hijo”, apuntó la madre.

Soledad y el padre del menor, aseguran que durante la semana que recién pasó lo desenmascararon en una reunión sostenida con un gerente deportivo de un club profesional de la zona al que pertenece su hijo, y al que supuestamente debía llegar la carta de invitación, cuestión que nunca ocurrió.

La madre del menor, apenada por la situación, dijo que “yo como mamá lo único que quiero es que él de una disculpa pública y reconozca el engaño que estaba cometiendo, porque él no tuvo misericordia con mi hijo, él ni siquiera quiere seguir jugando fútbol y tiene 10 años”.

Tras haber consultado en la PDI de Tomé, con la intención de denunciar el presunto delito de estafa, y conversar con su abogado, tomaron la decisión de emprender acciones civiles, por lo que el lunes estamparán una demanda contra el acusado por apropiación indebida, y además interpondrán una acción en el Tribunal de Familia por daño moral, psicológico y vulneración de derechos porque usó la imagen de su hijo.

En tanto el acusado, solo se ha referido al tema en una publicación hecha en su cuenta de facebook.