masacre en las Islas Feroe
Foto: Daily Mail/Alastair Ward/Triangle News
La matanza de ballenas en las Islas Feroe es un festival tradicional que tiene siglos de antiguedad y es conocido como “Grindadráp”, donde cada año se acaba con cientos de ballenas piloto asesinadas brutalmente.

El evento, ocurre normalmente entre julio y septiembre, cuando miles de ballenas piloto y zifio son sacrificadas en la isla perteneciente a Dinamarca, mientras los residentes se preparan para los crudos meses de invierno. Isla donde su economía depende casi por completo de la pesca y la industria que esta deriva.

Mientras las manadas de ballenas desprevenidas nadan cerca de la costa durante su temporada de migración, los pescadores los rodean y los conducen hacia las aguas poco profundas de la bahía.

Foto: Daily Mail/Alastair Ward/Triangle News
Brutal masacre

En cuanto las ballenas se quedan atrapadas, es cuando comienza la matanza. El evento atrae multitudes masivas cada año, donde participan niños de hasta cinco años.

El estudiante de la Universidad de Cambridge, Alastair Ward, de 22 años, estaba visitando la isla el mes pasado para celebrar su graduación, cuando tropezó con el baño de sangre, el cual logro documentar con su cámara, según reporta el medio Británico Daily Mail.

Ward señaló que: “Estábamos caminando alrededor de esta bahía cuando una familia de lugareños corrió hacia ellos y grito  “Tienen suerte, ahí viene una ballena.Creíamos que se trataría de una ballena que sería arrastrada a la costa pero más y más botes seguían apareciendo en el horizonte”

“No podía creer cuántas ballenas había. Las conducían a la bahía, empujándolas con los remos.

“Una vez que se acercaron lo suficiente, toda la ciudad entró corriendo y comenzó a mutilarlos. Incluso los niños se involucraban, tirando de las cuerdas y saltando sobre los cadáveres”, relató el recién graduado.

“Simplemente nos quedamos sentados sin palabras y un poco molestos, pero no podías dejar de presenciarlo”.

Más de 180 ballenas fueron atacadas y dejadas morir en la bahía de Sandavágur, tiñendo las aguas de un rojo carmesí con su sangre, mientras los residentes vitoreaban y tomaban selfies con sus seres queridos.

Usando cuerdas para tirar de las ballenas a la orilla, los pescadores les cortan el cuerpo con cuchillos afilados y muchos quedan casi decapitados y retorciéndose de dolor, muriendo lenta y horriblemente.

Alistair agregó: “Los chillidos de las ballenas eran horribles. Ellos ponían ganchos en sus agujeros (espiráculos) y luego comenzaban a cortarlos con cuchillos. No murieron de una manera muy digna”.

“Los niños saltaban encima de ellos. Tienen una actitud muy diferente a nosotros porque se los cría así”.

Video (imágenes fuertes):

Grupos ambientalistas

Un mensaje publicado por Sea Shepherd, el grupo ambientalista contra la caza dijo: “Hemos buscado gente que proteste, activistas que filmen la cruel matanza, una persona, cualquiera, que llore por esto. No hay nadie. ”

Se dice que el evento es una tradición importante para los locales, que han dependido de la carne y la grasa de las ballenas durante miles de años.

Sin embargo, Sea Shepherd afirma que, aunque parte de ella se come, gran parte de la carne se pudre.

Cada verano, Sea Shepherd envía barcos a la isla para tratar de evitar que ocurra la sangrienta masacre. El año 2011 logró que no muriese ninguna ballena piloto. Sin embargo, el año pasado, cinco miembros de la tripulación fueron arrestados cuando intentaban detener a los pescadores que llevaban a las ballenas a tierra.