Yemen y la pena de muerte
Foto: EFE
Impresionantes imágenes dieron a conocer los medios internacionales, donde muestran a tres hombres, vestidos con un traje azul, esposados y rodeados por soldados yemeníes mientras la multitud observaba lo que sería su ejecución pública en las calles de la ciudad.

Los acusados, quienes habían sido declarados culpables el pasado marzo por el Tribunal de Seguridad del Estado de Saná de secuestrar, violar y matar a Mosaad Saleh al Muzana, de diez años de edad, fueron obligados a tumbarse en el suelo, siendo apuntandos con un arma a la cabeza, antes de dispararles cinco veces en el corazón.

Los cadáveres de los violadores fueron levantados en el aire por una grúa y exhibidos públicamente frente a la multitud, sirviendo como una advertencia clara a cualquiera que se atreva a cometer tales crímenes.

La pena de muerte en Yemen es legal, y el país tiene una de las tasas de ejecución per cápita más altas del mundo.

En julio de 2017, las autoridades ejecutaron a otro hombre, también acusado de violar y matar a una menor de tres años, disparándole en una plaza pública de la ciudad, siendo la primera ejecución llevada a cabo en la capital yemení desde la toma de poder de los rebeldes hutíes y la primera de un violador de menores en un lugar público desde 2009.