Foto: The Irish Times
Ronquidos, la sonora pesadilla que irónicamente no la sufre quien duerme, sino quienes no pueden conciliar el sueño gracias a esta situación, la cual muchas veces se toma para hacer bromas, pero que al fin y al cabo puede derivar en un grave problema de convivencia con tu pareja.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que el 45% de la población en cada país ronca.

Algunas veces roncar puede ser un signo de un trastorno llamado apnea del sueño, padecimiento en el cual existen períodos en los que la persona deja de respirar parcial o completamente durante más de 10 segundos mientras duerme.

Roncar también puede deberse a sufrir sobrepeso, llevar una alimentación y no hacer ejercicio.

Cuando se entra en una fase de sueño profundo y los músculos se relajan, los tejidos en la parte posterior de la garganta pueden convertirse en un inconveniente. Provocar que el aire que pasa a través suyo se convierta en un ruido constante. Por eso es bueno fortalecer los músculos de la garganta.

Aquí te dejamos cinco ejercicios que harán bajar la intensidad de los ronquidos te darán una mejor calidad de vida:

1. Presiona tu paladar con la punta de la lengua y luego empújala hacia atrás.

2. Para llevar realizar este ejercicio, simula dar un gran bostezo un par de veces.

3. Presiona la parte de atrás de la lengua contra el suelo de la boca y luego empuja la punta de la misma contra tus dientes.

4. En este ejercicio abre la boca lo que más puedas y empuja hacia arriba el velo del paladar y al mismo tiempo vocaliza la letra “A”.

5. Utiliza los dedos para empujar las mejillas hacia fuera y luego mastica un alimento fibroso (por ejemplo un apio). Debes masticar por todos lados de la boca.

Según los expertos, después de solo 5 minutos, las estructuras musculares responsables de la emisión de ronquidos se verán reforzados. No debes olvidar la posición en la duermes y cuidar tu peso.