El caso Garay sigue dando que hablar, de hecho por cuarta vez, el ingeniero, intentó salir de  prisión preventiva y solicitar el arresto domiciliario para esperar el juicio oral en su contra, en el que por cierto, se piden 6 años de cárcel.

Recordemos que Rafael Garay se mantiene con prisión preventiva desde marzo del 2017 y en varias ocasiones ha solicitado el arresto domiciliario, sin embargo su personalidad lo ha perjudicado incluso para esta instancia.

Y es que luego de que Garay explicara a la magistrada María Fernanda Sierra cómo se malgastó el dinero de las 29 víctimas, también se declaró alcohólico y excuso su comportamiento como parte de un efecto negativo por su paso senatorial del 2013 por la circunscripción Biobío Costa e incluso aseguró que la pericia contable de la PDI se quedó corta, porque “este peritaje subestima el monto”. Según el ingeniero comercial, la estafa supera en $ 111 millones el monto acreditado por la policía civil, que alcanza los $ 1.240 millones.

Fueron estos comentarios los que llevaron a la jueza a tomar una decisión: Rechazar el cambio de la prisión preventiva por arresto domiciliario, destacándo incluso que la personalidad narcisista, la poca colaboración y la nula disposición a resarcir el daño fueron prueba suficientes para negar la petición de Garay.