El próximo sábado 12 de mayo se deben retrasar en una hora los relojes cuando sean las 23:59 de ese día, tal como lo indica el Decreto Supremo 253, vigente desde 2015, que estableció que entre 2016 y 2018 habrá dos husos horarios, de invierno y verano.

Sobre los beneficios que conlleva este cambio de hora el Seremi de Energía del Biobío, Rodrigo Torres, indicó que con esto “la luz natural saldrá a las ocho de la mañana, lo que permitirá que muchas actividades se inicien con luz natural. Como por ejemplo: el ingreso de los estudiantes y el inicio de las actividades agrícolas y de construcción”, apuntó.

El decreto que establece los husos horarios vence ahora, lo que obliga al Gobierno a definir los husos horarios que tendrá el país durante los próximos cuatro años, lo se espera anunciar en agosto, comentó el Seremi.

Durante los próximos meses, explica Torres, se estudiará lo que se ha hecho en esta materia para tomar la mejor decisión pensando en la ciudadanía y considerando todas las variables posibles, con el fin de aprovechar de mejor manera la luz solar.

VARIABLES

Algunas de las variables que considerará el Ministerio de Energía para tomar esta decisión son la eficiencia energética, los efectos del cambio de hora en la salud de las personas, el impacto por la menor exposición a la luz, especialmente en las mañanas y en los alumnos, el ausentismo y rendimiento escolar, la seguridad pública y de los desplazamientos, la tasa de accidentabilidad y productividad en el mundo agrícola, entre otras.

El huso horario que se usa actualmente en el país, que considera un horario de invierno de tres meses, implica que en la Región del Biobío haya 77 días en que el sol sale después de las 8 de la mañana, a diferencia de Santiago con 55, por ejemplo.

La Región de Magallanes tiene un huso horario permanente y especial durante todo el año (GM -3), que fue pedido por la propia comunidad, y se mantiene tal cual.