Un total de 30 dueños de locales de comida sampedrinos, junto con Essbio, Greenop y la Municipalidad de San Pedro de la Paz lanzaron el proyecto “Toma la sartén por el mango”, proyecto piloto de educación ambiental y de apoyo al reciclaje de aceite en locales de comida específicamente en San Pedro de la Paz, el que a través de capacitaciones a uno a uno, les permitirá lograr una certificación y un Sello Verde, para quienes implementen estas acciones con un adecuado tratamiento a dichos residuos.

Algunos de los objetivos de esta iniciativa son, reducir la cantidad de aceite y grasa que se dispone en las redes de recolección del alcantarillado y, mejorar el desempeño ambiental en gestión de aceites usados y aguas de lavado, a través de concientización y capacitación en locales de expendio de comida del Gran Concepción.

Claudia Astudillo, gerente de la empresa capacitadora Greenop de Educación Ambiental indicó que, “queremos incentivar a todos los locales a que puedan sumarse a esta iniciativa para poder trabajar con ellos y mejorar su gestión con respecto a este tipo de residuos como aceites y grasas, ya que buscamos mejorar la conciencia ambiental de cada uno de los locales y lograr su compromiso”.

En San Pedro de la Paz, el local pionero en esta iniciativa es el restaurante Burguer Bar el que ocupa cerca de 60 litros de aceite y grasa especial para fritura a la semana, y cerca de 240 litros de aceite al mes, los que son retirados por la empresa recicladora de aceites vegetales, Covemar.

Renato Vásquez, uno de los dueños de Burguer Bar, comenta que, “todo el aceite que se recicla tanto en San Pedro de la Paz como el otro de la Plaza Perú de Concepción, se transforma en biocombustible. Este aceite tiene cierta duración el que al cumplir su ciclo se conecta una especie de embudo hacia la máquina y se vierte en un recipiente grande de aluminio, el que se termina de verter en rendering que es un recipiente especial para las grasas, y que es retirado 2 veces por semana”.

Y agregó que, “no pagamos por la entrega del aceite y Covemar tampoco nos cobra por el retiro del mismo, esto es algo voluntario”.

Beneficios para al medio ambiente y la comunidad.

Algunos de los beneficios del reciclaje de aceite son la reducción o eliminación de riesgo sanitario en obstrucciones interiores, disminución de malos olores en el alcantarillado, y la disminución de la contaminación de aguas superficiales. Esto generará un cambio de conductas, hábitos de uso y disposición de aceite–grasas. Reducción de riesgo de multas o sanciones ambientales a los locales y se obtendrá un mejoramiento de la reputación, imagen y liderazgo ambiental de la Región del Biobío.

Cristian Cepeda, subgerente Zonal Costa Sur de Essbio, señaló que, “estos aceites que uno ve en estado líquido, se transforma después en un estado semi sólido que produce obstrucción en los sistemas, por lo que para nosotros es relevante poner y manejar estos residuos de manera correcta”.

Y agregó que, “nosotros trabajamos con nuestros camiones que succionan agua de las alcantarillas los que muchas veces son grasas y aceites, y que produce obstrucción en los tubos y ductos de recolección”.

Sólo un litro de aceite vegetal o comúnmente conocido como aceite de cocina, puede contaminar 1.000 litros de agua. Además, puede permanecer en ríos y mares sin desintegrarse. Y la consistencia del mismo, puede obturar cañerías provocando la obstaculización normal del alcantarillado.

El alcalde de San Pedro de la Paz, Audito Retamal, sostuvo que, “en San Pedro de la Paz, junto con Essbio y Greenop, estamos conversando con los restoranes con el propósito de hacer un tratamiento distinto de los aceites, evitando que estos se vayan al mar, contaminar ríos y que se vayan a nuestras lagunas”.

Este proyecto se materializa de un asesoramiento especializado en Medio Ambiente y Sustentabilidad para los locales de comida, lo que implica: Levantar información del consumo de aceite y generación de aceite usado, grasas disueltas en los locales de la comuna sampedrina, y tomar medidas de control.

Los locales que se sumen a esta iniciativa serán certificados con un Sello Verde, y considerados como amigables con el medio ambiente. Cabe mencionar, Chile genera más de 14 millones de litros de aceite usado, eso significa que más del 90% de este aceite es arrojado directamente al alcantarillado.