Entre el 26 de febrero y 4 de marzo de 2014, el equipo del paleontólogo y director del Instituto Antártico Chileno (Inach), Marcelo Leppe, descubrió en el cerro Guido de la Patagonia chilena una nueva especie de dinosaurio.

La expedición del profesional se basó en la antigua teoría que afirma que en el periodo cretácico (66 millones años atrás) hubo un “puente” entre la Antártica y Sudamérica. Según Leppe, este no era permanente, sino se habilitaba según las fluctuaciones del nivel de mar.

En 2014, el equipo del paleontólogo ya había descubierto restos de hadrosauiros y diversos árboles de la especie nothofagus en ambos continentes. Esto incentivó a buscar más allá nuevos restos en la tierra de Magallanes, lo que finalmente dio frutos.

El fósil encontrado tiene las caracterísitas de un dinosaurio pequeño semiarticulado, “novedad diferente a lo que se ha localizado”, según dijo Sergio Soto Acuña, paleontólogo de Universidad de Chile y del Consejo de Monumentos Nacionales, a Las Últimas Noticias; agregando que “no tiene más de dos metros de longitud y el estado de conservación es bastante bueno”.

Por otra parte, Leppe dice que esta es una buena noticia y agrega que el cerro Guido es un buen lugar para descubrir nuevas especies, gracias a la condición geográfica en la que estaba hace 70 millones de años atrás: “Es como una Aduana, el paso obligado de los dinosaurios que cruzaban por la Antártica”.