Estudiante venezolana de 18 años sufrió un traumatismo encéfalo craneano abierto luego de caer desde una micro en plena Avenida 21 de Mayo en Concepción el pasado lunes 26 de marzo.

Eyla Lárez Andrades se encontraba en la parte trasera de un bus de la línea Ruta del Mar cuando tocó el timbre para avisar su paradero al chofer, quien de inmediato abrió las puertas y, por razones que se investigan, terminó en la calzada.

Francia Campos, cercana a la familia de la joven, manifestó que “se encuentra delicada, ya que todo el golpe se lo llevó su cabeza y su cerebro. Estamos consternados con la situación, porque fue todo producto de una imprudencia del conductor”.

Responsabilidad que el chofer, Máximo Jeldres (64), asumió. El hombre con 40 años de experiencia al volante aseguró estar preparado para enfrentar a la justicia en el caso de que se inicie alguna acción legal en su contra. Por el momento, se encuentra a la espera de una citación a la Fiscalía, ya que tras el incidente fue detenido por Carabineros, pero quedó en libertad a las pocas horas y volvió a trabajar. “No sé por qué abrí las puertas antes. Quizás por la insistencia de la joven al tocar el timbre me puse nervioso”, admitió.

En relación a esto, el seremi de Transportes del Biobío, Jaime Aravena, fue tajante. De acuerdo a la Ley de Tránsito “si alguien quiere bajar del transporte público, los conductores deben detenerse. En este caso, tal como vimos en el video, el bus estaba en movimiento, lo que habría provocado la lamentable caída de la joven”.

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