Su nombre era Fidel, un integrante más de la familia de Patricia Bergen en el sector Lomas Coloradas de San Pedro de la Paz. Como son los de su raza, poodle, ladraba mucho y era el alma del núcleo familiar que hoy se encuentra destrozado.

Anoche cuando retornó al condominio San Ignacio en el Portal San Pedro no podía creer lo que se encontró. “Yo trabajo en Lota y ayer estuve todo el día allá y cuando llegué a mi casa encontré a mi perrito poodle muerto de un balazo en el comedor”, apuntó la afectada propietaria.

Inmediatamente al ver la escena y soltar un llanto desconsolado llamó a carabineros. Ella se ampara en la Ley Cholito que sanciona duramente a quienes maltratan o matan animales. “Yo tengo un vecino que se había quejado varias veces de él porque ladraba en el patio y sospecho de él. Ha destrozado toda nuestra vida porque este perrito era solo amor y ternura”, añade.

La afectada descarta de plano un eventual robo en su casa. Manejaba las ventanas abiertas para que las mascotas entraran y salieran del hogar y todo estaba tal cual cuando salió, sin que nada le faltara.

Se está a la espera de la necropsia respectiva para retirar la bala que le causó la muerte y a partir de ahí buscar al responsable del disparo.