Pierre Nkurunziza, mandatario del país africano, es un fanático del fútbol y aprovechando una visita a la ciudad de Kiremba organizó junto a su equipo, el Haleluya FC que lo acompaña en cada gira presidencial, un encuentro con los locales, quienes debieron improvisar rápidamente un plantel, reclutando a refugiados de la República Democrática del Congo, vecina de la pequeña nación anfitriona.

El conjunto de Nkurunziza es respetado en su país y él es el goleador del equipo, aunque generalmente las marcas hacia el Presidente no son tan fuertes. Algo de lo que al parecer no se enteraron los rivales de turno, quienes no dejaron moverse tranquilo en el área al mandatario y, como si fuera poco, le dieron varias patadas, consigna el diario Clarín.

Una situación que provocó la ira del jefe de Estado y mandó a arrestar al entrenador y al ayudante del equipo contrario, Cyriaque Nkezabahizi y Michel Mutama respectivamente, culpándolos de no haber instruido adecuadamente a sus jugadores y acusándolos además de conspiración contra el Presidente de la República.

Cabe destacar que Nkurunziza es la máxima autoridad de Burundi desde 2005, uno de los países más pequeños de África. La nación fue acusada en un reporte de la Organización de las Naciones Unidas de crímenes en contra de la humanidad por asesinatos, torturas y violencia sexual en contra de sus opositores, luego de que el mandatario anunciara en 2015 que postularía a un tercer periodo presidencial.