La que pretendía ser la feria más grande del sur de Chile, que reviviría el espíritu de feria y de encuentro familiar que existió años atrás en nuestra región quedó en nada. El panorama familiar del término del verano -15;16;17 y 18 de febrero- con actividades de las empresas, la industria, los servicios, el comercio, la artesanía y con la propuesta artística, cultural y de la entretención se suspendió.

A través un escueto comunicado, OK Comercial Producciones, a cargo del evento, informó que “por problemas técnicos y administrativos de compleja solución, nos vemos en la necesidad de suspender definitivamente la FIBIO 2018”, que se realizaría en el Parque Bicentenario de Concepción.

Es así como todo se derrumbó para las pymes, microempresarios, artesanos, emprendedores, restaurantes, carros de comida, juegos típicos chilenos y juegos infantiles de entretención que veían una buena oportunidad de generar ingresos.