Un poderoso “ciclón bomba” invernal golpea la costa este de Estados Unidos, con enormes nevadas y un intenso frío: hay miles de vuelos anulados, las escuelas cerraron y hasta el Senado suspendió sus votaciones por el resto de la semana.

La gélida “tormenta” de nieve y hielo se precipitó sobre parte de Florida, Georgia y Carolina del Sur y amenaza ahora con convertirse en una tempestad invernal histórica al avanzar hacia el noreste.

Partes de los estados de Maine, Nueva York y Boston, en la costa este, han tenido o pueden esperar fuertes ráfagas de viento de 80 a 128 km/h y hasta 7,6 cm de nieve por hora.
La tormenta amenaza con dejar a millones sin luz y recién amainará el viernes, al avanzar hacia Canadá.

Florida, el “estado del sol”, vio la nieve por primera vez en tres décadas el miércoles en el norte del estado.
Su gobernador, Rick Scott, advirtió a las personas a prepararse “para un frío extremo, incluido eventualmente nieve, aguanieve o acumulaciones de hielo”.