El gimnasio municipal de Concepción se tiñó de rojo este 20 de diciembre. Era inevitable comprar una de las coronas o pinches de flores que vendían afuera del recinto mientras uno esperaba en la fila y se mentalizaba para cantar en los tonos inalcanzables de Mon Laferte.

La espera fue un poco larga pero luego valdría la pena. El concierto estaba fijado para las 20:30 horas pero comenzó a eso de las 21:15 horas aproximadamente. El ambiente familiar era exquisito. Vi a parejas de pololos, matrimonios, grupos de amigas y amigos, padres con hijas de unos 10 años, gente de la tercera edad, de todo, una atmósfera cómoda y segura.

En dos horas Mon Laferte hizo vibrar a los asistentes. La intensa voz que la caracteriza no le falló jamás y menos las ganas de bailar que motivaban al público. Imposible no pararse a menear las caderas y levantar los brazos con Amárrame, que incluyó una parte de la canción Loca de Chico Trujillo y prendió aún más el ambiente.

Creo que no quedó fuera ninguna canción que cualquier fanático hubiese querido escuchar. El repertorio estuvo completo e incluyó temas emotivos como La Trenza y El Cristal, en los cuales Mon recuerda y le canta a su abuela fallecida que fue el pilar fundamental para que esté donde está en estos momentos. El cierre fue perfecto con Mi buen amor y Tu falta de querer.

Con su visita a Concepción Mon Laferte culmina su gira Amárrame Tour y se toma un breve descanso para retomar sus conciertos en marzo, mes en que se presentará en Lollapalooza en Santiago. Sin duda fue una excelente oportunidad para disfrutar del talento nacional y retruibuir a Mon las emociones y energías que ella entrega a través de su música. Se lo merece.

Bonus track

Es gracioso llegar a ver las historias de Instagram que uno sube en un show de Mon Laferte. Que cante ella, nosotros jamás alcanzaremos los agudos que ella logra.

Consuelo Emhardt V.